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Opinión

El Movimiento Redes Sociales Progresistas (RSP) podría recibir esta mañana la constancia del Instituto Nacional Electoral (INE) para que se convierta en nuevo partido político, y de conseguirlo, este movimiento tendrá amplia presencia y fortaleza aquí en Nuevo León.

Esta organización que pretende erigirse en nuevo instituto político, está encabezado en Nuevo León por el expriista y empresario, Luis Carlos Urzúa, quien ha trabajado intensamente, de la mano de sus colaboradores para que puedan contender en las elecciones del 2021, donde estará en juego la gubernatura.

Y aunque en el 2018 el Movimiento apoyó de manera incondicional en todo el país el proyecto para que Andrés Manuel López Obrador llegara a la Presidencia de la República, Urzúa asegura que de concretarse el registro de este nuevo partido estarán abiertos a la inclusión de cualquier ciudadano u organización para hacer alianzas y fortalecer la ideología política de Redes Sociales Progresistas.

A Urzúa se le relaciona con el Casino Abu Dhabi, que tuvo la suerte de tener una apertura ilegal a través de la protección de la administración municipal de Apodaca, en ese entonces encabezada por el exalcalde Benito Caballero.

Nos aseguran que Urzúa tiene una buena relación con la CROC de Nuevo León, por lo que abre la puerta que a través de esta alianza con la central obrera pueda salir fortalecido rumbo a los comicios que se celebrarán en menos de dos años.

La joya de la corona será la gubernatura, pero las alcaldías y los escaños del Congreso local también estarán en disputa.

Morena va a apostar fuerte para seguir creciendo en Nuevo León, aunque el desencanto de la población con el gobierno de “El Bronco” y la “marca” independiente podría hacer crecer nuevamente a los partidos tradicionales como el PRI y el PAN; sin duda Redes Sociales Progresistas podría convertirse en un importante aliado en una contienda cerrada.

¿Se alinea estado en tema migrante?

La postura, al menos en el discurso, del Gobierno del estado, de colaborar con la Administración federal y emprender una estrategia para reducir el paso de migrantes por la entidad ha despertado el recelo de la oposición.

Desde el dirigente estatal panista Mauro Guerra pidiendo que se dé a conocer un plan concreto para enfrentar el tránsito de migrantes por Nuevo León, hasta los legisladores que han señalado que lo único que quiere Jaime Rodríguez es quedar bien con el Gobierno federal para obtener algún beneficio por parte del presidente de la República.

Ante todo esto, tanto las organizaciones civiles como los actores políticos ya advirtieron que permanecerán atentos a la forma en que la administración de “El Bronco” responde al fenómeno migrante, pues de momento no existe una estrategia clara y pública desde el Gobierno estatal, por lo que las arbitrariedades y las posibles violaciones a los derechos de quienes transitan por el estado norteño podrían aumentar, advierten.


* Esta opinión no refleja la del periódico
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