En 2008, el canal 12 de Multimedios televisión, en Monterrey, Nuevo León, lanzó en su barra vespertina la primera versión de su programa Pantallazo, una mezcla de todos sus conductores de ese momento en vivo. Era un sinsentido, porque parecía no tener guión, entonces, los presentadores se empalmaban uno sobre de otro, ni siquiera se rebataban la palabra, hablaban al mismo tiempo, en fin, una auténtica Torre de Babel.

En los pasillos del canal, ubicado en el cruce de calles Paricutín y 2 de abril, a esta emisión le apodaban Mugrerazo, incluso, quienes aparecían a cuadro. Poco tiempo después, el programa fue cancelado.

Ahora, a casi 15 años de distancia, esta palabra me hace eco, cada que los stremings anuncian más y más producciones originales para LATAM, ¿qué no se supone que empezamos a pagar plataformas para dejar de ver toda la basura que producen las televisoras?

Creo que no nos hemos dado cuenta de que un “inception” ha venido sucediendo de un tiempo para acá, incluso, antes de la pandemia: varias producciones que aparecen hoy en Amazon o Neflix en México y el resto del continente son hechas por Televisa o TV Azteca en silencio, sin hacer mucho ruido de que son ellos quienes están detrás de estos contenidos.

Recuerdo bien que en una ocasión platicando de manera informal con un allegado a la producción de Un extraño enemigo me dijo “Fíjate nada más quienes producen la serie, Emilio Azcárraga Jean y Leopoldo Gómez. Se quieren limpiar las culpas del 68, quieren redimir su imagen ante la sociedad”.

Y bueno, pues hemos caído en la trampa, pagamos por los streamings, pero nos dan calidad de cuarta, no de primera, porque como ya es bien sabido no es lo mismo tener una cuenta de Netflix, Amazon, HBO, Disney+, o cualquier otra app que se quiera mencionar, en México, que en el resto del primer mundo, allá tienen otro tipo de contenido.

Mientras aquí nos tenemos que tragar todas estas series, realities y nuevas novelas tropicalizadas que, según los ejecutivos, nos gustan a la mayoría de los mexicanos, pues aquí debo decir, y ojalá presten atención todos estos altos mandos, que no, NO nos gusta su mugrerazo de programación.

Netflix fue el claro rey de la pandemia, millones de personas estaban desesperadas en el mundo por escapar de su realidad, y lo lograron viendo contenido audiovisual en línea, pero los recientes anuncios de que hubo una caída en suscriptores, además de que el servicio de streaming está dispuesto a lanzar una versión económica con comerciales, ¿qué no es indicio de que no todo es tele por internet?

Alrededor de 17 programas de esta plataforma fueron cancelados ya en 2022, y se puede resaltar que Gentefied y Diablero son con talento local; lo que me sorprende es que recientemente se anunció un bloque masivo de más series que dejan mucho que desear.

Entonces, ¿qué haremos ahora?

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