Durante años, la lucha de las mujeres ha buscado erradicar cualquier tipo de violencia en razón de género. Y siempre se ha alzado la voz para visibilizar los pendientes en la agenda de los gobiernos, por lo que el sexenio del presidente López Obrador, no puede ni debe ser la excepción.

El día de ayer, una reportera de un medio internacional cuestionó al presidente de la República sobre los recortes presupuestales a las alertas de violencia de género. Dicha alerta es uno de los mecanismos para enfrentar y erradicar, entre otras, la violencia feminicida, sobre todo en un momento donde los feminicidios y la violencia contra la mujer se han incrementado de manera exponencial.

Desafortunadamente y como ya es costumbre, el titular del Ejecutivo federal minimizó la violencia de género y señaló que en México “no estamos abandonando a las mujeres, estamos protegiendo a las mujeres, se está castigando a los que asesinan mujeres, el feminicidio, no hay disminución del presupuesto, nunca se había protegido tanto a las mujeres de México como ahora”, sin embargo, la realidad que vivimos en nuestro país es otra.

Según datos oficiales, desde que inició la administración de López Obrador se han cometido mil 497 feminicidios y 4 mil 314 homicidios dolosos, dando un total de 5 mil 811 mujeres asesinadas. En promedio mueren más de 10 mujeres al día. Una cifra por demás escalofriante y aterradora.

No obstante estos datos, el 29 de junio de este año, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres notificó a los gobiernos locales la reducción del 33 por ciento del presupuesto destinado a la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres. Por lo que las entidades federativas que cuentan con una declaratoria de alerta de violencia de género como el Estado de México, Veracruz, Nuevo León, Ciudad de México, Puebla, Jalisco, Nayarit y Zacatecas, se quedaron sin recursos para dar atención a la violencia que se vive en sus estados y para implementar acciones urgentes que garanticen la seguridad de mujeres y niñas en nuestro país.

Quizá lo más decepcionante de esta administración es escuchar al primer mandatario decir que el 90 por ciento de las llamadas de auxilio que se realizan para denunciar violencia familiar, son falsas. La realidad es que a pesar de su insistencia por minimizar las cifras, en lo que va de su sexenio, se han registrado 301 mil 747 denuncias de violencia familiar, aproximadamente 550 diarias, siendo marzo de este año, el mes con más llamadas de auxilio.

En nuestro país, se está abandonando a las mujeres, se les castiga con la reducción de presupuestos para implementar acciones en su favor y no se garantizan su derecho a vivir una vida libre de violencia. Tratar de invisibilizar la violencia de género es misógino y machista.