Tarde o temprano México tendrá que acudir a Naciones Unidas, y en ese sentido estoy de acuerdo con el movimiento que impulsa el líder de Morena.

Aunque otra cosa muy distinta es la ventaja política que se le quiera sacar a esa necesidad en particular.

 Estamos siendo objeto de un trato por lo menos antihumanitario que pone en peligro a los paisanos y que pone en peligro los espacios de comprensión mutua y de paz que deben tener unos vecinos tan interrelacionados como son Estados Unidos y México.

El último viaje de López Obrador a Nueva York, con la interpelación del padre de uno de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa incluida, es un viaje que deja de manifiesto un aspecto muy relevante.

Y es que, muestra una característica que asombra cada día más, que es la de recurrir a la solidaridad americana y a los organismos internacionales como la ONU y la CIDH para solicitar y lograr que el daño a nuestros paisanos sea menor y además se protejan sus derechos humanos ante las políticas de la Casa Blanca, algo que el gobierno de Peña Nieto ha abortado una y otra vez.

Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con la línea del líder de Morena, y se puede analizar que su mayor enemigo siempre es su boca.

Pero la verdad es que el hecho de recurrir a Naciones Unidas es un movimiento que resultaba obligado hacer, lo vergonzoso es que esa acción sea planteada por un solo partido y no sea el resultado de una política de unidad nacional para convertirse en la mejor manera de defender a México y a los mexicanos en el exterior.

No se puede seguir confiando en que todo pasará y en que todo ha sido una reacción histérica frente a un nuevo acontecimiento que nadie entiende, ni siquiera los propios estadounidenses, llamado Donald Trump.

Porque cada día, cada hora, con cada familia desintegrada y cada segundo lleno de miedo en el que viven los paisanos que residen de manera ilegal en EE.UU., es una responsabilidad colectiva a la que no nos podemos negar.

En ese sentido, la solidaridad de América -la que habla inglés y la que habla español- donde todos somos una y una somos todos, así como el hecho de aprovechar una instancia como la ONU, es algo que se impone y que deberíamos estar haciendo desde una perspectiva de la unidad nacional.

Sin embargo, la verdad es que en esta crisis con todo y los resultados finales que estamos esperando de una buena negociación, aún podemos encontrarnos con casos como los que ocurren en medicina cuando se ha hecho un tratamiento perfecto y unas operaciones ejemplares, y sin embargo el paciente se termina muriendo.