Mucha preocupación e incertidumbre se está generando entre los participantes privados del sector de hidrocarburos después del proyecto presentado por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), donde se dan a conocer los nuevos lineamientos y requisitos que deben cumplir para solicitar permisos, modificaciones y actualizaciones de los mismos, relacionados con la comercialización de petrolíferos.

Aunque el órgano regulador ha asegurado que este acuerdo servirá para apoyar al cumplimiento de las obligaciones de todos los permisionarios, integrando toda la información necesaria en un solo instrumento, lo cierto es que aumentan los requisitos que tienen que cumplir los permisionarios que participan en la venta y distribución de gas LP. Incluso, la Asociación de Distribuidores y Expendedores de Energía ha manifestado que las nuevas facultades que tendría la CRE para realizar investigaciones, en coordinación con entes como la Fiscalía General de la República, el Servicio de Administración Tributaria y hasta la Unidad de Inteligencia Financiera resultan preocupantes.

No es ningún secreto en el sector que la comisión ha venido operando en los últimos años para bloquear y complicarle la operación a los particulares en beneficio de las empresas del Estado, por lo que las nuevas atribuciones y la participación de estas dependencias se perciben más como intentos de persuasión.

Energéticos por arriba de la inflación

Los resultados de la inflación durante el mes de julio, presentados ayer por parte del INEGI, confirmaron que algunos productos particulares del sector energético tuvieron un alza durante el séptimo mes de 2022 por arriba de la inflación general, que se ubicó en 8.15 por ciento.

Se trata, en primer lugar, del gas natural doméstico, que registró una inflación anual del 31 por ciento, casi cuatro veces más que el índice general. Mientras que el otro producto energético que rebasó la inflación general fue la electricidad, que según el INEGI presentó un alza de 11.8 por ciento.

Apenas por debajo del promedio se ubicó la gasolina Premium, que registró una inflación de 7.91 por ciento, a pesar de los subsidios. La gasolina Magna registró una inflación anual acumulada al mes de julio de 7.6 por ciento.