No está tan equivocado el Papa Francisco al alentar a los jóvenes de Brasil y del mundo a seguir expresándose en las calles. Hay una necesidad de balanza de poderes entre la sociedad civil y quienes ocupan puestos de poder.

Pero la manifestación en la calle, no solo sirve para acabar con la anarquía de la autoridad, también sirve para despertar a los pueblos que se encuentran dormidos. A veces por comodidad, otras por indiferencia, la mayoría de las veces por miedo. Miedo a perder lo que se tiene, o miedo a descubrir que lo que se pensaba se tenía, ya no está ahí.

Mientras, en nuestros sueños, seguimos pensando en el México de familia, de tradiciones, de un pueblo creyente y Guadalupano. La realidad, que se expresa en las noticias que recorren el mundo, habla de un México completamente diferente.

¿Guadalupano?

Hoy en México se asesina a una mujer por el simple hecho de ser mujer. La noticia de los feminicidios no solo de la frontera de Juárez, sino también en el Estado de México, han alcanzado tal nivel de preocupación, que las asociaciones civiles demandan que se establezca la alerta por violencia de género.

¿Familiar?

¿Qué tipo de hombre es aquel que puede dañar, abusar y maltratar a un menor? El funcionario del Ayuntamiento de Villahermosa, que abusó de su autoridad y escogió un niño de 10 años para hacerlo, solo es un reflejo de la crisis social en la que nos encontramos, donde los adultos no tenemos la ética y la dignidad para proteger a quienes dependen de nosotros.

¿Creyente?

La indiferencia y la cobardía son los nuevos conceptos que nos definen como pueblo y sociedad. ¿Cómo presenciar el robo a plena luz del día a un hombre de más de 60 años, ver como es golpeado, pateado y nadie hace nada para ayudarlo? Así le sucedió a Don Ramón, en Guadalajara. El video se nos retrasmite como testimonio de nuestra realidad.

¿Tradicionales?

La detención a algunos de los grandes capos de los cárteles y sus confesiones, lo que nos dejan ver, es que se han hecho adictos a matar y torturar. Ya no es el negocio y el dinero, nada más. Ya no hay pactos y tradiciones. Se ha perdido la esencia del ser. El valor a la vida.

Este es el México que se lee en los periódicos del mundo. El pueblo indiferente. Donde mueren las mujeres. Donde se abusa del menor. Y en donde se vive una guerra con un narco cada día más crecido.

Por el contrario no hay noticia de ningún grupo en las calles. Ningún #YoSoy132. Nadie se está manifestando.

Quién si no el pueblo, el único con el poder para poner un alto . Quién si no los jóvenes de ese pueblo, los únicos con las agallas y la pasión para hacer resonar ese poder.

 Sal de tu casa. Grita y exige. ¡Manifiéstate!