Han sido días complejos para el país, con cada semana que avanza es más y más evidente la incompetencia de la administración actual. Al parecer en la Cuarta Transformación están aferrados en destruir nuestra historia y en hacer el ridículo con gritos que solo demuestran ignorancia y servilismo como sucedió con la cónsul de Estambul o con las alcaldesas de Iztapalapa y Magdalena Contreras.

Lo anterior, después de que no pudieron contener su fanatismo por el presidente López Obrador y, al calor de las arengas en el Grito de Independencia, se atrevieron a expresar: “¡Viva López Obrador!”. ¿En qué cabeza cabe comparar a Andres Manuel con nuestros héroes nacionales?… Solo en las de la sumisión.

Aunque, sin duda, lo más vergonzoso de esa semana, fue la pleitesía con la que se trató al presidente de Cuba, invitado de honor en el desfile del 16 de septiembre, pese a los reclamos de ciudadanos cubanos. Además, dentro de la Reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el trato diferenciado que tuvieron los presidentes Díaz-Canel y Nicolás Maduro, dejó mucho que desear y qué decir sobre la política exterior de este país.

Porque si hablamos de fanatismo es alarmante el que existe entre el presidente de la República y los gobiernos populistas. Es irresponsable que, para López Obrador, los régimenes de Cuba y Venezuela sean un buen ejemplo, lugares en donde la pobreza, el autoritarismo y la violación a los derechos humanos es el vivir de todos los días.

Andrés Manuel López Obrador ha sido insistente en sustituir a la Organización de los Estados Americanos (OEA). ¿Será porque que este organismo internacional le hace frente a los gobiernos populistas y autoritarios? Querer sustituir a la OEA es un error de un Gobierno que no da resultados. Tan ilógica era la propuesta que ni siquiera se tocó el tema.

No querer que México esté bajo la jurisdicción de la Comisión y de la Corte Interamericana es un retroceso en los derechos humanos de nuestro país.

Dentro de los acuerdos de la CELAC, se pactó crear un fondo para la lucha contra el cambio climático. Aquí, López Obrador es, literalmente, candil de la calle y oscuridad de su casa, ya que la 4T les apuesta a las energías fósiles y desapareció los fideicomisos encargados del cambio climático. Así de incongruentes son en este Gobierno.

Otro aspecto a destacar de esta reunión es la falta de mujeres. Las mujeres, quienes fueron invisibilizadas y colocadas en las última fila de la CELAC. Fanatismos e ideologías rancias, ese es el verdadero motor de la supuesta transformación que prometió Morena, que solo ha sumido en más pobreza, en más violencia e inseguridad al país, así como en más desempleo y un sistema de salud ineficiente ¿El costo? Vidas humanas.

El Gobierno se aferra a un discurso con simbolismos, pero alejado de la realidad, un discurso lleno de mentiras y medias verdades que es insostenible ante una realidad evidentemente desalentadora.

Tomar como ejemplo a gobiernos populistas no soluciona en nada la realidad que vive América Latina y sus pueblos. Los mandatarios, tristemente, asisten a tomarse una foto aparentando descaradamente que todo está bien mientras sus pueblos se sumergen en la miseria.