Desde hace unas semanas comenzaron a aparecer en redes sociales imágenes de famosos, políticos y figuras públicas creadas con la aplicación Lensa. Foto: Especial

Leer las letras chiquitas

Recuerda que si una app o servicio web es gratis, aunque sea una parte, es porque el producto de venta eres tú o tus datos

Muchas personas cedieron a la tentación: Hace un par de semanas comenzaron a aparecer las primeras imágenes de esta nueva racha en el uso de la aplicación Lensa.

Desde la compañera de trabajo hasta el gobernador de Nuevo León, Samuel García, tenían su retrato o ilustración, y la polémica no se hizo esperar.

Las críticas son muchas: posible robo de datos personales, hipersexualización de los cuerpos femeninos, precarización en la labor de personas que se dedican a la pintura e ilustración y la lista sigue.

Esto nos lleva a una conversación necesaria sobre nuestro consumo informativo y la huella digital. Cada vez que hacemos clic para ingresar a un sitio o descargar una aplicación como Lensa, se registra la dirección IP de nuestro dispositivo, misma que puede dar a conocer: ubicación geográfica, el tipo de navegador y sistema operativo y en algunas ocasiones el último sitio que hemos visitado.

Somos nosotras y nosotros quienes accedemos a que estos datos se utilicen, lo determinamos cada vez que accedemos a la política de cookies de cada página que vemos o aplicación que descargamos.

No pretendo ser aguafiestas o criticar a quienes decidieron que desean su retrato con distintas estéticas, sin embargo, les invito a siempre estar al corriente de las “letras chiquitas”. Tener en cuenta que, si el servicio es gratis, aunque sea una parte, es porque el producto de venta eres tú, en este caso tus datos.

Tras los cuestionamientos sobre posible robo de datos, la compañía modificó sus términos de uso y asegura qué “no utilizan fotografías, videos o avatares facilitarlos a terceros, ni se transfiere, comparte, vende o proporcionan datos a “plataformas publicitarias, proveedores de análisis, corredores de datos, revendedores de información u otras partes similares”.

Sin embargo, si seguimos leyendo encontraremos, el punto 23 destaca que: “Lensa y el texto, los gráficos, las imágenes, las fotografías, los videos, el audio, la música (incluido, entre otros, el contenido musical, como se define a continuación), las ilustraciones, las marcas registradas, los nombres comerciales, los encabezados de página, los íconos de botones y aplicaciones, las secuencias de comandos, las marcas de servicio , logotipos, eslóganes, filtros, herramientas y otro contenido incluido en el mismo, excluyendo su contenido de usuario (colectivamente, “Contenido de Lensa”) (y los derechos de propiedad intelectual sobre los artículos anteriores) son de nuestra propiedad o están autorizados para nosotros y están protegidos por las leyes estadounidenses y extranjeras”.

Tu imagen ya les pertenece.

 

Twitter: @dameluna

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