Los alcances de la reforma a la industria eléctrica que, entre otras cosas, le daría mucho mayor peso y prácticamente convertiría en monopolio a la Comisión Federal de Electricidad han sido ya ampliamente criticados.

Y es que no se trata solamente de las afectaciones en materia de competencia si la reforma pasa sin modificaciones, sino en la propia capacidad y, sobre todo, la transparencia con que opera la empresa productiva del estado.

Para muestra, uno de los últimos contratos por adjudicación directa del ente dirigido por Manuel Bartlett, por 409 millones de pesos por el concepto “Suministro e Instalación de Bancos Completos Optimizados con nueva Tecnología del SH1, SH2, SH3, RH1 y Paredes de Agua del Generador de Vapor de Unidad 2 de la C.T. Francisco Pérez Ríos” en favor de la empresa Cerrey SA de CV.

Si ya genera mucha suspicacia que se adjudique de forma directa un contrato por un monto tan alto, levanta más sospechas a quién favoreció la decisión de CFE y de Bartlett: Carlos Hank Rhon, quien es accionista mayoritario de Cerrey y un empresario cuya familia ha sido favorecida en la actual administración federal.

¿Estos son los ventajosos contratos de los que tanto se habla en Palacio Nacional?

Juego de números para Reforma eléctrica

Pareciera que a Morena se le olvida que no cuentan con el número suficiente de diputados para aprobar la polémica Reforma Eléctrica, que será discutida y votada, según los acuerdos, a finales del año. Nos comentan que en el corazón del Palacio Legislativo de San Lázaro podría no concretarse la alianza “PRI-MOR”, aunque en un principio todo parecía indicar que el tricolor sería la llave maestra para que el partido guinda y sus aliados consiguieran la mayoría calificada.

Y es que es cuestión de aritmética simple para darse cuenta que los números no les alcanzan, ya que entre Morena y sus aliados tienen tan solo 277 curules y necesitan 334 para conseguir la mayoría calificada. Esto quiere decir que deben robar al menos 56 de los 71 diputados del PRI. Nos dicen que con ese número tan grande de legisladores que necesita la coalición en el poder, es más fácil que la oposición convenza entre 14 o 15 diputados para frenar la reforma.

Lo cierto es que, después de la discusión de la Miscelánea Fiscal y de la táctica de Morena de no escuchar a la oposición y aprovechar a su aplanadora para avalarla, la posible alianza entre el tricolor y los guindas se antoja demasiado difícil, aunque todavía queda el plato fuerte para negociar, el Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año. Atentos.