Reporte Indigo

La reforma eléctrica en papel

El presidente López Obrador oficializó la Ley de la Industria Eléctrica tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación el 9 de marzo de 2021.

El presidente López Obrador oficializó la Ley de la Industria Eléctrica tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación el 9 de marzo de 2021.

El presidente Andrés Manuel López Obrador no quita el dedo del renglón. Tras las dificultades para implementar la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), cuya disputa continúa en tribunales, el jefe del Ejecutivo Federal arrancó la semana anunciando, desde Tabasco, la presentación de una reforma constitucional en materia eléctrica, con el objetivo, dijo, de privilegiar el interés público y la protección civil para evitar inundaciones como las que se registraron en esa entidad en noviembre de 2020.

Las reacciones en el sector tras el anuncio fueron diversas; por una parte, sí existe preocupación por la insistencia en impulsar esta reforma, que se percibe solo como una forma de intentar favorecer a la Comisión Federal de Electricidad y de poner trabas a los particulares que participan en la generación eléctrica, la misma inquietud que generó en el sector privado e incluso entre las autoridades extranjeras el impulso a la LIE.

Sin embargo, en la parte política, el panorama no es alentador, pues tras las elecciones del 6 de junio, cambiaron los equilibrios en el Poder Legislativo, por lo que se ve muy complicado que el presidente y su partido logren obtener la mayoría calificada para sacar adelante la reforma. Aunque, en estos tiempos, todo es posible. Mientras tanto, llegue o no llegue la reforma en papel, el clima para la inversión en generación de electricidad no es el mejor.

PUERTAS CERRADAS

En el sector de hidrocarburos, en donde tampoco se ha podido sacar adelante la ley impulsada por el Gobierno, la situación sigue muy complicada para los jugadores, y a pesar de que los precios del petróleo se mantienen altos, son muy pocos quienes realmente se benefician de los mismos.

Las empresas importadoras y comercializadoras en México, encuentran cada vez más puertas cerradas. Si no es la burocracia de la Comisión Reguladora de Energía, que sigue sin autorizar, por ejemplo, permisos de importación o para nuevas gasolineras (que no sean de Pemex), son los cambios recientes en las reglas de importación que restringen el uso de los despachos LDA. Y mientras tanto, a pesar de que sí se ha disminuido el llamado “huachicol fiscal”, nos aseguran que este no se ha erradicado por completo.

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