¿Te ha pasado que te estás quedando dormido(a) y, de pronto, sientes que te caes al vacío?
Esto sucede porque cuando una persona duerme, su alma la abandona para elevarse hacia otras dimensiones. Cada alma toma su propio camino…
 
Durante el sueño, la conciencia del cuerpo se libera y el alma también, para luego emprender un camino hacia un reino que existe mas allá del tiempo y el espacio. 
 
Los sueños son mensajes que se reciben cuando la persona está menos apegada al mundo de la materia, por ello es que todo sueño merece tu atención.
 
Por ejemplo, una pesadilla es un mensaje urgente, que indica que necesitas un cambio de dirección, es una gran señal que te informa que debes detenerte y reflexionar acerca de lo que estás haciendo en el mundo. 
 
Si prestas atención a esto, podrás evitar dolor, inseguridad y miedo en la vida diaria, elementos que son insinuados por las pesadillas.
 
¿Te has despertado asustado por algún ruido como el de la alarma de un despertador, o porque alguien llega y te levanta bruscamente y, en consecuencia, te sientes todo el día cansado, de mal humor o con dolor de cabeza?
 
Esto pasa por la forma en la que te despertaste. Si fue bruscamente, no se le da tiempo al alma para que regrese y embone con nuestro cuerpo de la manera correcta.  Por ello, durante el día sientes como si no hubieras descansado lo suficiente. 
 
La realidad es que no se necesita la alarma de un despertador. Ustedes mismos lo pueden comprobar poniendo su despertador a una hora y programándose para despertarse cinco minutos antes. 
 
Simplemente piensa en la hora en la que quieres despertar antes de irte a dormir y verás que lo harás exactamente a la hora que programaste, naturalmente. Y sentirás que descansaste, tendrás más energía durante el día y te sentirás mejor.
 
También te aconsejo que cuando despiertes, enfoques tu atención en recordar lo que soñaste, con que sean cuatro escenas o bien,  historias diferentes. 
 
Una vez que identifiques tus sueños con claridad, escribe lo que recordaste, así los tendrás presentes a lo largo del día y lo podrás relacionar con lo que te suceda en la vida.
 
No olvides también escribir la emoción que sentiste durante la escena del sueño, ya que muchas veces el mensaje esta en la emoción que se experimenta en repetidas ocasiones mientras estás dormido, y no en la historia.
 
Este ejercicio te dará el poder de tomar decisiones más acertadas o simplemente te ayudará a entender y aceptar situaciones que no habrías comprendido sin la información que brindan los sueños.
 
Entre más lo practiques, más capacidad desarrollarás para interpretar el mensaje de tus propios sueños.
 
Para ejemplificar mejor este proceso, comparto un sueño que tuve en repetidas ocasiones (seguramente no soy la única que lo ha tenido):  me subía a un elevador y le picaba al piso a donde quería llegar, pero me mandaba a otro. Le volvía a picar y llegaba a otro diferente, pero nunca al que deseaba.
 
Los sentimientos experimentados fueron desesperación y frustración. Con el tiempo entendí que el mensaje era, por un lado, “fluir con la vida y dejarme sorprender por ella”, que bajarme en el piso que la vida me ofrecía en ese momento era mi mejor opción.
 
Y por otro, darme cuenta que si quería llegar a cierto lugar estaba tomando el camino equivocado y probablemente por eso el elevador me llevaba a lugares que yo no pedía.  No siempre lo que se quiere es lo que se necesita para aprender y evolucionar.
 
Hay muchos libros con información sobre el significado de los sueños, pero la realidad es que no hay nada mejor que ser tú mismo el intérprete de los mensajes que recibes mientras duermes.