Tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación del decreto que reforma la Ley de Hidrocarburos, el pasado martes 4 de mayo, el nuevo marco jurídico que amplía las facultades de la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía (CRE) en materia de autorizaciones de permisos de importación, distribución y comercialización de combustibles finalmente entró en vigor el día de ayer, con mucha más incertidumbre que certeza.

Al mismo tiempo, los empresarios del sector, principalmente los gasolineros, ya comenzaron a buscar un acercamiento con las dependencias para aclarar algunos puntos, sobre todo en la definición de las obligaciones y cumplimiento de los requisitos en materia de infraestructura.

La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo, la unión más importante de gasolineros en el país, ya pidió también ajustes en reglamentos o procedimientos para dar mayor certidumbre en esta etapa de transición.

De igual forma, algunos particulares han seguido el camino legal, pues ya están en trámites diversos instrumentos jurídicos con los que buscan que el Poder Judicial otorgue suspensiones que los amparen ante las controvertidas reformas.

El tablero del juego apenas se empieza a acomodar, y mientras la administración federal acelera sus movimientos para “fortalecer” a Pemex, los primeros amparos podrían estar por llegar. Atentos.

EL FRENO DESDE LA CRE

Si bien el paquete de modificaciones de la Ley de Hidrocarburos le otorga legalmente más facultades a la CRE, en el mercado aseguran que el órgano autónomo ya había preparado el terreno para favorecer a la empresa productiva del Estado.

Con el pretexto de la pandemia, nos comentan, la burocracia en la Comisión se ha vuelto un suplicio, pues cada vez se han puesto más trabas, hay retrasos o, de plano, se han quedado sin respuesta las solicitudes de autorización de permisos de importación, de apertura de nuevas franquicias o cambios en las estaciones, así como de construcción o ampliación de terminales de almacenamiento. Casualmente, toda esta situación ha beneficiado a Pemex. ¿Coincidencia?