Al cumplirse un año del nuevo gobierno de la Cuarta Transformación de la República, encabezado por nuestro presidente Andrés López Obrador, hemos avanzado de manera notoria en varios ámbitos que resultaban indispensables desde hace décadas. Es apenas el inicio y el camino es largo; nos dejaron un legado de pobreza y desesperanza, pero nuestra nación hoy empieza a retomar el rumbo.

Los mexicanos en condición pobreza y vulnerabilidad, ahora están siendo protegidos por nuevas políticas públicas enfocadas a mejorar sus condiciones de vida. Hemos avanzado en materia de apoyos sociales para los más desprotegidos, logrando ahorros de manera sustancial y ejerciendo medidas drásticas de austeridad.

Por otra parte, los indicadores en materia económica muestran reservas de 140 mil millones de pesos como resultado óptimo de las compras consolidadas de los insumos de gobierno. El Plan de Austeridad ha eliminado los lujos, los dispendios y la opulencia, los privilegios y prebendas que eran prácticamente una tradición en las anteriores administraciones. Tan solo el año pasado, esta Presidencia logró un ahorro de 2 mil 400 mdp.

Hemos logrado finanzas públicas más sanas. Ejemplo de esto, es la Ley de Disciplina Financiera para Estados y Municipios que fue impulsada por el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República, bajo el liderazgo de nuestro coordinador Ricardo Monreal, con el objetivo de establecer y respaldar una regulación por medio de la responsabilidad hacendaria en su respectivo nivel territorial, para lograr una gestión sana y equilibrada de las finanzas públicas de los Estados y Municipios, buscando el impulso al crecimiento económico que refleje la estabilidad del sistema financiero.

Otro aspecto que resulta importante destacar, es lo concerniete a la recaudación de impuestos. Este año se logró aumentar un 2.6 por ciento en comparación con el año pasado, y junto con ello, ahora es más justa la distribución del ingreso.

Por otra parte, en los primeros siete meses del 2019, se crearon en el IMSS más de 300 mil nuevos empleos, esto sin contar a los empleos generados por los programas Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro, la construcción de caminos de mano de obra y otros que en conjunto superan el millón de empleos adicionales.

Respecto a la llegada de inversión extranjera, en los primeros seis meses de este 2019 se captaron 18 mil millones de dólares que muestran, como lo indicó el presidente López Obrador en su primer informe de gobierno, ser la cifra semestral más alta en toda la historia. Por otro lado, en el segundo trimestre del 2019 se obtuvo un superávit de cinco mil 143 millones de dólares en la cuenta corriente, lo que representaría la interacción del flujo de todos los bienes, servicios, ingresos y pagos hacia el país, logrando ser el mayor desde 1980.

El criterio de gobierno de la Cuarta Transformación para hablar de crecimiento, desarrollo social y quehacer político, no es la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función del simple crecimiento económico. En nuestro proyecto de nación consideramos que lo fundamental debe ser la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza real para la población.

Lo cuantitativo traducido en cifras teóricas de crecimiento económico e incrementos en la productividad y la competitividad, deja de tener sentido como objetivos en sí mismos cuando no van aparejados del bienestar general de la población.

Estamos conscientes de que tenemos que trabajar mucho en los ámbitos en donde aún no tenemos los resultados esperados, como lo referente a la seguridad y la disminución de la incidencia delictiva en el país. Pero estamos convencidos que con un gobierno justo, libre de corrupción y honestidad podremos alcanzar los efectos que tanto anhelamos.

Ahora, el gobierno y el pueblo van de la mano para trabajar por mejorar el rumbo de nuestra patria.