El diccionario de la lengua española registra que reconciliación es el restablecimiento de la concordia entre las partes involucradas en un conflicto. Es restaurar una relación social alterada por un conflicto. Es un mecanismo de resolución de conflictos que permite alcanzar la paz, mediante la aceptación de las diferencias entre las partes, mediante el desarrollo de capacidades de los involucrados de escuchar, reconocer, respetar y contribuir de manera activa y suficiente para vivir de una forma pacífica y unida.

En diversas ocasiones en este espacio he advertido acerca del peligro que representa para México vivir bajo un régimen que se ocupa cada día desde el palacio nacional, de alentar la polarización social y política mediante un discurso cargado de resentimiento y agresiones verbales de toda índole contra opositores al régimen, contra grupos sociales que piensan distinto, y hacia todos aquellos que no se manifiestan a favor de la 4T. 

—«Estas conmigo o contra mí», —es la consigna. No hay opción.

Por las razones aquí expuestas, voy a referirme a lo sucedido el pasado sábado 19 de noviembre en la Arena México en la capital del país, donde el senador Ricardo Monreal presentó un documento que da soporte a su aspiración a la presidencia de la república que se denomina “Reconciliación por México”. 

El senador Monreal en su intervención hizo señalamientos de los males sociales que desde su perspectiva están dañando severamente al país:

«La polarización es un veneno para la nación que enciende conflictos»

«México es un país, que no puede ser esplendoroso porque esta en guerra consigo mismo» 

En un ambiente efusivo de respaldo a su liderazgo y proyecto político nacional, el muy distinguido militante de morena y compañero de lucha del presidente Lopez Obrador, senador Monreal, refirió que «México vive un tenso ambiente de descalificaciones y ofensas que está generando una terrible división social en el país, entre buenos y malos, ricos y pobres, morenos y güeros, correctos y equivocados, entre traidores y leales a México».

Seguramente que ni el presidente de la república ni los sectores más radicales de morena, estarán de acuerdo con las afirmaciones de Monreal;

«el país está dividido. La polarización es un veneno»  

“La mayoría de nuestro país se siente excluido»

«El gobierno de la república lamentablemente desperdicia el talento de millones de mexicanos por el mal uso del valor, talento, creatividad y riqueza de nuestro pueblo».

El senador Monreal quién ante miles de simpatizantes en el foro de la Arena México, abiertamente anunció su aspiración a la presidencia de la república, al tiempo que, aplicó un golpe contundente a la administración del presidente Lopez Obrador cuando afirmó; (1) la estrategia de seguridad ha sido un fracaso, (2) es indispensable instrumentar una reforma fiscal y… (3) combatir a fondo la corrupción en el gobierno que tanto perjudica a la nación. Remató su arenga con la afirmación; «queremos ganar a la buena, con el pueblo, con la verdad, con actitud directa y honesta para convencer a México.

Debo afirmar que coincido con la propuesta del senador Monreal por la reconciliación nacional, en un país lastimado por la polarización social y política, donde sus habitantes sufren las consecuencias de la confrontación clasista que se alienta desde el gobierno.

Reconciliación «no significa tener las mismas convicciones ni opiniones, ni tampoco ser iguales» «Reconciliación es conseguir que toda la gente tenga piso parejo, lograr un país inclusivo y justo donde se respeten los derechos de todos los mexicanos, así como de todas las comunidades del país».

México es todo para los mexicanos, es la tierra donde nacimos y vivimos, donde nuestros hijos viven y vivirán igual su juventud que la vida entera con sus respectivas familias. 

México es nuestra responsabilidad histórica. Proteger el presente y futuro de todos los mexicanos, es proteger a México, es proteger el futuro de millones de mexicanas y mexicanos que merecen un futuro mejor. 

La reconciliación nacional, es el primer paso para sofocar las diferencias y encausar el esfuerzo nacional, en pos del mejor porvenir para todos los mexicanos. —Un recorrido de mil millas, afirmó Lao-Tse, —comienza con el primer paso. Mexicanos, mexiquenses, con pasos firmes, vamos adelante por México.