Estamos a unos días de celebrar la Nochebuena y Navidad, México necesita tiempos de paz, armonía y de amor.

Son fechas en que las ideologías, los colores partidistas y las diferencias políticas no tienen cabida, sobre todo, cuando seguimos bajo las medidas impuestas por la pandemia de COVID-19.

Una emergencia sanitaria que no solo ha golpeado en el tema de salud, sino que ha dejado a miles de familias de luto ante la pérdida de sus seres queridos. Además, en materia económica, el país también la ha padecido, debido al desempleo, al cierre de empresas y al alza de precios en la canasta básica.

Nuestro país está necesitado de paz debido a los altos índices de inseguridad, de la violencia que acecha nuestros municipios, nuestras ciudades y nuestros hogares. Por eso es importante ser generadores y constructores de paz.

México requiere de unidad y eso nos obliga a dejar la confrontación, la polarización y el enfrentamiento, o de lo contrario, la violencia verbal y cibernética seguirá siendo el pan de cada día.

Por eso es que creo que no solo en estas fechas, sino todos los días debemos ser agentes de vida, de cambio, de paz y de amor.

Hoy, hay miles de familias mexicanas que están esperanzadas en un futuro mejor, en un mañana con más oportunidades. México necesita mensajes de unidad, de fraternidad, de hermandad.

En el marco de estas fiestas decembrinas, hago votos para que nuestro país sea más unido, y juntos, como sociedad, hagamos de México una mejor nación.

Porque este país es extraordinario, lo habita gente trabajadora, soñadora, con aspiraciones, que ante desastres naturales se unen en una sola alma. Es ahí cuando nos olvidamos de nuestras ideologías, y cuando queda demostrado que sí estamos a la altura de lo que demanda gran país.

Este fin de año deseo que cada uno de los hombres y mujeres que somos parte de este territorio construyamos un presente mejor que permita a nuestros jóvenes, adolescentes, niños y niñas un futuro abundante y próspero.

Les externo un abrazo caluroso, afectuoso y lleno de esperanza. Que el nacimiento del Niño Dios los llene de bendiciones, de alegrías y abundancia. ¡Feliz Navidad! y un extraordinario 2022.