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Opinión

Apenas un día después de la salida de Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el presidente Andrés Manuel López Obrador recibió un espaldarazo público de algunos de los principales empresarios de Nuevo León, un gesto que sin duda va encaminado a fortalecer la percepción de confianza en la política financiera del gobierno de México.

El principal artífice de esta reunión, con foto incluida compartida por el primer mandatario, fue el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, quien desde la campaña presidencial ha sido el principal vínculo del equipo de López Obrador con los empresarios, sobre todo con los del norte del país.

Entre los asistentes al encuentro en Palacio Nacional en la capital del país estuvieron Adrián Sada Cueva, presidente de la Caintra Nuevo León; Mario Laborín, presidente de ABC Capital; Armando Garza, presidente del Grupo Industrial Alfa; Tomás González Sada, presidente del Consejo de Administración de Cydsa; y David Noel Ramírez, rector Emérito del Tecnológico de Monterrey.

El principal tema que se abordó, de manera formal, fue el acuerdo para que el gobierno compre 35 por ciento de la producción a las pequeñas y medianas empresas, así como la simplificación del acceso de las mismas al mercado formal. Sin embargo, lo más relevante de la reunión de los empresarios con el Ejecutivo fue lo que se discutió de manera informal.

¿Le habrán expresado su preocupación por la situación de desgobierno que se vive en Nuevo León? ¿Qué le habrán exigido al mandatario? ¿El respaldo y la confianza que le transmitieron fue desinteresado o qué fue lo que pidieron a cambio?

El descuido de Manuel González

El secretario General de Gobierno de Nuevo León, Manuel González, fue el encargado de transmitir el nuevo decreto de Jaime Rodríguez Calderón por el que se suspenden de forma indefinida los operativos en contra de los choferes de aplicaciones como Uber o Didi.

El funcionario compartió un video en redes sociales para dar a conocer la tregua, sin embargo, lo que llamó la atención, además del mensaje fue la escenografía del audiovisual.

En el video se observa a Manuel González sentado en un sillón negro, con pantalón oscuro, camisa blanca y tenis, mientras que en un segundo plano aparece una mesa con la bandera de México y otra con la imagen del gobierno de Tamaulipas, en lo que sin duda fue un evidente descuido tanto del funcionario como de su equipo.

La explicación que dio Jaime Rodríguez fue que se encontraban en la entidad vecina para firmar una serie de convenios con su homólogo, aunque no por ello se salvó del escarnio en las redes sociales.

De hecho, en una nueva pifia para evitar las críticas, se cambió el video por uno más cerrado en donde ya no se observa la bandera de Tamaulipas ¿Ya para qué?


* Esta opinión no refleja la del periódico
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