Hubertus Von Hohenlohen es hijo de un alto ejecutivo que impulsó la llegada de Volkswagen a México y por ello creció en nuestro país hasta los 12 años


"Es la cuarta olimpiada que otros no consiguen calificar, ponen la marca más alta y más difícil. Me cuesta más tiempo lograrlo"

Hubertus Hohenlohen

Esquiador olímpico

Los improvisados lo acusan de frívolo y oportunista, los conocedores quieren verlo por arriba del hombro y la gente en general piensa que es un Jet-Set que se compró un pasaporte mexicano para ir a los Juegos Olímpicos Invernales. Nada de eso. Él es Hubertus Hohenlohen, su padre fue un alto ejecutivo que impulsó la llegada de Volkswagen a México y por ello creció en nuestro país hasta los 12 años en una mezcla de príncipes de lo que hoy es Alemania, Austria y abuela mexicana.

Lo describo como un deportista fenomenal, porque para ir a los Olímpicos Invernales se necesita calificar y él, desde hace 30 años, forma parte de la elite de los 70 mejores del planeta.

Alfredo Domínguez Muro.– Me da gusto platicar con un atleta mexicano que no tiene ni idea de la popularidad que tiene en México, Hubertus Von Hohenlohe, nuestro único representante en los Juegos olímpicos de Invierno. Llevo ocho Juegos Olímpicos, ocho campeonatos mundiales de futbol y es mi primera vez en Olímpicos de Invierno. Soy el único periodista mexicano acreditado.

Hubertus Von Hohenlohe.- Somos los dos únicos

A.D.M.– Entonces me dejas llevar la bandera o la vas a llevar tú y voy detrás de ti. 

Hubertus son tus sextos Juegos Olímpicos y la diferencia entre tú y yo es que tú participas como atleta…

H.V.H.– Sí, que locura ¿no?

ADM.- Pues no, yo hablo con mucha gente en el sentido de que alguna vez le preguntaron, y fíjate la comparación que te voy a hacer: a Julio César Chávez por qué no se retiraba y él decía: “hasta que llegue alguien y me quite”.

HVH.- Exacto, la verdad es que empezó como un sueño cuando era muy pequeño de querer esquiar y querer competir. Después no me plantee tener una carrera tan larga, pero surgió de una vez a otra y eso que tengo todavía la melancolía que pudieron haber sido ocho o nueve. Son seis pero en tres ni me mandaron, ni competí.

ADM.- Pero para los Juegos Olímpicos de Invierno y Verano hay que hacer una marca y hay que estar entre los “x” mejores, entonces mientras estés entre los 50 ó 70 mejores vas a estar compitiendo porque hay otros 5 mil que están en la fila.

HVH.- ¡De acuerdo! y la casualidad que es la tercera o cuarta olimpiada que otros no consiguen calificar, porque los que ponen siempre la marca de calificación la ponen más alta y más difícil. A mí me cuesta más tiempo y más esfuerzo de lograrlo, pero tengo la suerte de tener a la espalda una carrera muy larga, con mucha experiencia, técnica y muchos esquís detrás. Por eso he conseguido calificar, sino sería casi imposible.

ADM.- Hubertus, tú no eres un improvisado en México, tú aquí creciste hasta los 12 años.

HVH.- Sí, estuvimos aquí cuando era pequeño con mi padre y volvíamos siempre a Marbella porque tuvo un Marbella club en Acapulco, también teníamos una casa en Los Cabos, que la vendimos hace poco, venimos bastante pero la verdad vivimos más en España en donde realmente crecí más, pero conozco México y bien.

ADM.- Tu español es de España, pero hablas más con acento mexicano que tres o cuatro futbolista como Carlos Vela que llevaba 14 semanas y ya hablaba con acento español. Tienes una carrera que me asombra y voy a tratar de informarlo desde Sochi ahora que nos encontremos por allá, la magnitud, lo que significa, primero el calificar a unos Juegos Olímpicos que nadie te lo regala, porque si no hasta Tanzania mandaría esquiadores, y después haberlo hecho desde 1984, tus primeros juegos fueron en Sarajevo del 84.

HVH.- Ese récord creo que es el único que tengo, soy el segundo más viejo de la historia en Juegos Olímpicos de Invierno.

ADM.– Ponle el de mayor edad, eso del más viejo…

HVH.- La verdad no quería tener un récord de ese tipo pero me tocó, quiere decir que ya he vivido varios años, pero lo que sí tengo es que en un plazo de 30 años he competido en diferentes juegos y eso creo nadie lo hizo hasta ahora.

ADM.– Hubertus, en los Juegos Olímpicos de Verano, tengo la fortuna de haber acudido a ocho, los más longevos son por ejemplo en el remo el timonel, el chaparrito que va ahí escondido, los veleristas y la equitación, pero sabes que no hay jinete sin caballo, ni caballo sin jinete, los caballos que compiten en Juegos Olímpicos son de 2 millones para arriba. Aquí tú llevas los esquís que quieras y tu consistencia, así que mis respetos.

Giro de 180 grados, Hubertus tema Michael Schumacher, ¿ese día tú estabas ahí?.

HVH.– No, me intercambiaron, creo que estaba un aristócrata alemán y como saben que soy esquiador entonces pensaron que era yo, he coincidido en carreras que organizan para Albert de Mónaco y una vez con la gente de Ferrari, pero ese día estaba en Cortina entrenando.

ADM.– Qué bueno que lo aclaras, pero qué les dirías a los esquiadores esporádicos, nosotros la nieve la conocemos aquí en Coyoacán y de limón, qué te deja a ti como enseñanza que podrías transmitirle a un esquiador que va en la Semana Santa o en fin de año a estos lugares.

HVH.- Creo que lo más bonito es sentir la nieve, la sensibilidad y libertad que uno pueda tener, es un deporte muy espontáneo, libre, que tienes que sentirlo, no tienes que pensar demasiado, cuando quitas tu cerebro más trabaja tu filin, tu sentimiento y mejor vas a esquiar.

Recuerdo un día con algunos los grandes esquiadores, estaba en un slalom muy complicado y les preguntaba cómo puedo bajar aquí sin caerme, es imposible con tanto hielo y tantas curvas tan estrechas y me dijeron una cosa muy divertida que ahora es el eslogan de Nike: “Just do it”.

ADM.- 30 años en Juegos Olímpicos significan toda una vida, antes que esos Juegos Olímpicos ¿cómo has conservado tus rodillas?

HVH.- Están un poco rotas pero nunca me quemé del todo porque nunca lo hacía como deportista profesional, siempre fui un amateur, era alguien que le gustaba esquiar y lo hacía desde noviembre hasta abril, no esquiaba todo el año como los grandes profesionales, así que mi cuerpo esta menos desgastado que si hubiera entrenado día y noche.

En una vida de deportista, si lo hubiera hecho todos los años, tendría 32 ó 33 años que es más o menos lo que los profesionales esquían ahora, contando todas las horas que he esquiado todos los palos y equis que he hecho, creo que en eso tuve suerte de no esquiar demasiado.

ADM.– Has hecho tu tarea porque la Fundación de Deportes de Invierno en México se debe mucho a tu empuje.

HVH.– Sí, no tenemos mucho empuje pero creo que en esta ocasión se tiene que dar el enlance final para que realmente tengamos deportistas las próximas veces que consigan calificarse.

ADM.- ¿Cuál sería, iba a decir tu granito de arena, pero tu copo de nieve para que esto pudiera ocurrir, para que hubiera un desarrollo, estas interesado o no?

HVH.– La colaboración especialmente con América y Canadá, donde digamos que por cuatro años tengamos un programa vinculado igual al de ellos y encontremos chicos que realmente veamos que son capaces y que tengan la calidad.

Creo que haciendo eso y apoyándolos económicamente vamos a tener gente buena, pero no es una cosa de una vez, de un año o dos años, esto es de cuatro años y creo ahí sí se consigue.

ADM.– Te han tocado muchas etapas, por supuesto estabas muy joven cuando en los Juegos Olímpicos del 72, cuando el Comité Olímpico Internacional se convirtió en un juez draconiano como de inquisición y por llevar una marca en el esquí descalificaron a un campeón, hasta los tiempos de ahora en donde si no hay patrocinadores no hay deporte.

HVH.– Este tema cambia mucho. Vi una película del año 56 que habla de Cortina D´Ampezzo y tengo que decir que también tenía su encanto de que la gente estaba a lado de la pista sin seguridad y la gente podía ir ahí a coger autógrafos de los esquiadores que  bajaban. El torneo de patinaje de velocidad lo hicieron del lado con una tomas muy bonitas con las montañas atrás ahora todo se ha puesto muy High-Tec y mucho dinero, en estos juegos se han gastado todo lo que se pueden gastar para hacerlos, así que no sé cuáles tiempos eran más bonitos, pero siempre me gusta ver que eran más familiares.

ADM.– Tomando en cuenta que hoy esto es muy abierto, hoy ya no existe la Europa socialista de hecho, pero la realidad es que lo vamos a vivir en Sochi con sus problemas políticos con el impulso político para Rusia, que significa que el mundo entero conozca Sochi en invierno porque en verano habrá Fórmula Uno.

HVH.- Sí, pero la pena es que están hablando ahora mal los americanos del sitio y creo que los que han tomado la decisión de que va a ser ahí son los culpables, nosotros tenemos que ir a esquiar porque ahora tenemos que festejar que la gente joven vaya ahí a divertirse y competir y no hablar del problema de los homosexuales o de los que Putin tiene encerrados porque ganaron demasiado dinero. 

Creo que no le toca a los deportistas tener que pagar un precio para eso.

ADM.– Independientemente y esto es una pregunta más personal, ¿a que te dedicas en la vida?, sé que eres muy bohemio, cantas, esta parte tuya, si no fueras así no estarías aquí.

HVH.– Digamos que desde algún tiempo tengo una carrera como fotógrafo artístico, también hago fotos para compañías que quieren que les  haga campaña, pero son más artísticas, después hago documentales para televisión de Red Bull desde hace tres años muy bonitos en todas las ciudades del mundo y también espaciales de nieve. Tengo unos muebles que estoy haciendo con mi arte, así todo lo que sea artístico y lo estoy realizando como un sueño.

ADM.– Y para todo aquel que está manejando un Volkswagen saber que tu familia fue la que la que lo trajo a México, no es nada más improvisación que estés aquí.

HVH.- Esa es la razón por la cual realmente tengo el pasaporte mexicano y estoy compitiendo.

ADM.– Es importante decirlo porque hay gente en la leyenda urbana que dice, vinieron de casualidad y nació aquí, tuviste un arraigo, tu padre fue pieza importante para que Volkswagen se arraigara en México.

HVH.– Quisieron tener un hijo mexicano porque mi abuela era mexicana, entonces quisieron tener un chico mexicano y por eso nací aquí.

ADM.– Por eso tienes toda esa mezcla de bohemio, fotógrafo, esquiador, no digas medio loco porque si fuera así no estarías en esto…

HVH.– Sería más difícil estar viviendo todas estas competencias.

ADM.– Gracias a nuestro representante mexicano Hubertus Von Hohenlohe para los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia 2014.