El objetivo es claro: Rusia ya demuestra al mundo que tiene nivel de superpotencia del Siglo 21. La era soviética es ya historia, hoy son capaces de competir con Estados Unidos en armas nucleares y vencerlos a ellos y a Canadá en hockey.

Entendamos el concepto, si Canadá, hoy por hoy el mejor equipo de hockey del planeta, pierde el oro olímpico, es solo un equipo de hockey que fracasa en Sochi 2014, si Estados Unidos tampoco llega al oro, será un golpazo para la liga NHL… si Rusia no gana el oro, será una derrota de todo el país.

El tesoro 

Muchos suponen que el “tesoro” de oro para el líder ruso estaría escondido entre las facturas y presupuestos de la inversión y gasto que excede los 51 billones (de los gringos) de dólares como costo de estos Juegos Sochi 2014, no se vayan con la finta, el oro al que Putin apuesta en estos Juegos está en la medalla  de la prueba reina de los Juegos, el hockey masculino, y si es venciendo a los norteamericanos en la final o semifinal, todavía más valioso.

Lo demás es lo de menos

Cierto que la delegación rusa le apuesta en estos  “SUS” Juegos a todo lo que se mueva, sin embargo el dominio de los países alpinos encabezados por Austria en los descensos en esquí o de los nórdicos en las distancias largas o de los asiáticos peleando a Holanda la superioridad en la velocidad sobre hielo, o el reparto equitativo de las muchas medallas que se reparten en el patinaje artístico como el gran atractivo de las audiencias de televisión en todo el planeta, o la precisión de nórdicos y canadienses en esa disciplina tan rara como es el curling, que es todo menos un juego de gente mayor en los cruceros por el caribe, quizá los norteamericanos en los X Games traídos a los Olímpicos, o los europeos arrasando en los bobsleeds , para todos ellos hay un retador ruso con más o menos posibilidades, pero llegando al hockey varonil, eso sí es otro boleto.

Así se juegan los juegos

Frase literal, el oro en hockey representaría más que todas las otras medallas juntas. Es más, a sugerencia del Comité Organizador Ruso con orden directa, dicen que desde el Kremlin, de las más altas esferas del  Gobierno ruso, la final del hockey será el último evento a disputarse en estos Juegos el Domingo 23 de febrero a las 4 de la tarde local,  justo unos minutos después de la llegada del maratón de 50 kilómetros y la final del boobsleed de cuatro.Nada competirá con esa final tan esperada por los  ganadores de su último oro olímpico en Albertville 92, solo que desde 1998, cuando se abrió a los profesionales de la NHL o de donde fuera, competir por sus banderas nacionales, a partir de esa fecha las seis naciones más poderosas en el hockey: Estados Unidos, Canadá, República Checa, Finlandia, Rusia y Suecia, han llegado al menos a una final olímpica. 

Para Rusia han sido solo dos medallas, ambas de plata con sabor a derrotas amargas. Ningún oro olímpico, vergüenza que se han comido a golpes, es más, la derrota ante Canadá por 7-3 en los octavos de final de Vancouver 2010, sigue siendo tema que golpea como bofetones a los sobrevivientes de aquella amarga pesadilla.

Rusia toma todas las ventajas

De entrada, los rusos eligen una pista más amplia que las que utiliza la NHL, la Federación Internacional permite esta opción que es muy popular en Rusia y toda Europa. El “ring” de la NHL es más chico, propiciando los espectaculares “checks”, mientras que rusos y europeos prefieren la pista amplia, privilegiando el patinaje y el control.

El trabajo de los coaches rusos es parte fundamental de esta estrategia, han roto con sus mitos enviando “scouts” al estilo americano a todos los lugares en donde jueguen un ruso de alto nivel, pero han privilegiado también a su poderosa liga local, repatriaron al coach Bilyaletdinov, exitoso en la NHL y quien introduce estilos menos rígidos. El resultado: 16 jugadores locales y solo nueve de la NHL.

La orden de Vladimir Putin

Es tal la importancia del hockey, deporte nacional y casi religión en Rusia, que cuando la NHL amenazó con no prestar a sus jugadores para los olímpicos, el presidente ruso señaló que su jugadores de la NHL vendrían a cualquier precio. Hace unos meses el propio Putin se puso el uniforme para “echarse una cascarita” con su selección. Constantemente los arenga, los anima y los compromete al “oro o nada”. Hoy por hoy no hay atletas más presionados en Sochi 2014 que el grupo de hockey ruso que esta noche hizo su debut con un contundente 5-2 sobre Eslovenia, al tiempo que los Estados Unidos daban cuenta por paliza de 7-1 a Eslovaquia.

La respuesta del coach ‘Bill’

Conocido en la NHL como “BIL”, el coach Bilyaletdinov apuesta al regreso a las bases, cuando jugaban como Unión Soviética los coaches obligaron a privilegiar al equipo sobre las estrellas. Hoy estos Rusos “Nueva Generación” acostumbrados a los millones de dólares de la NHL, ven competencia en la poderosa liga local, el coach “BIL” ha convocado a aquellos que acepten el reto de que nadie es más importante que el grupo.

Así las cosas pues, aquí no hay margen para los errores, un resbalón en la etapa de grupos podría enfrentar a los rusos con alguno de los otros tres favoritos: Suecia, Estados Unidos o Canadá antes de las semifinales. 

Aquí la presión es tremenda, aquí se juegan más que las medallas y sus carreras, aquí, con la mirada del presidente Putin clavada en “SU” selección, la propaganda en la tele y en las calles, no deja dudas, el oro en hockey equivale a todas las demás  medallas rusas juntas, es más, será la justificación emocional de los 50 billones de dólares gastados e invertidos alrededor de estos Juegos. Por cierto, esa es otra “Leyenda Urbana”, ese presupuesto NO es solo para los Juegos, pero esa será otra historia… Así de fácil.