Margarita Arellanes, la alcaldesa electa de Monterrey, presentó el martes a su equipo de transición que trabajará con el alcalde en funciones Jaime Bazaldúa.

Rafael Serna, Gregorio Hurtado, Benancio Aguirre y Adriana García, son los designados por Arellanes para coordinar estos trabajos relacionados con el cambio de poderes en el municipio regio.

Serna estará dedicado a revisar las finanzas municipales de Monterrey, pero el señor muy listo no dejará de cobrar en el municipio de San Pedro como tesorero municipal.

Es el mismo caso del diputado federal Gregorio Hurtado, quien se perfila ya con esta designación como el próximo secretario de ayuntamiento.

En la lista también se incluyó a Adriana García, ex directora de comunicación social durante el gobierno de Fernando Elizondo.

García no colaboró en la campaña, pero tiene amigos y uno de ellos es Benancio Aguirre, primer regidor en la planilla panista y esposo de Elizabeth Rosas, quien es comadre de la alcaldesa electa.

Los padrinos de Aguirre son Miguel Ángel García y el ex alcalde de Santa Catarina, Dionisio Herrera, con quien trabajó como secretario particular.

LA NUEVA CONFRONTACIÓN ENTRE LA NEOCÚPULA

El proceso para designar al coordinador de la próxima bancada panista en el Congreso del Estado abre un nuevo capítulo de confrontación entre la misma neocúpula albiazul que controla el PAN en Nuevo León.

El acuerdo entre la Santísima Trinidad era impulsar para este cargo a Juan Carlos Ruiz, ex presidente estatal del PAN y un panista cercano al senador electo, Raúl Gracia, uno de los líderes de esta corriente.

Sin embargo parece que el ex alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal, no está del todo convencido con esta idea y está apoyando a Enrique Barrios, su ex  titular de Tránsito de Monterrey.

Incluso la recién ventilada denuncia de una red para extorsionar a vendedores ambulantes, operada desde la secretaría de Ayuntamiento de Monterrey, formaría parte de este golpeteo interno entre las fuerzas panistas.

Los desacuerdos entre la Santísima Trinidad cada vez son más recurrentes. Hace dos semanas Camilo Ramírez, diputado federal afín a Zeferino Salgado, ex alcalde de San Nicolás y líder de la neocúpula, rompió con Fernando Larrazabal y renunció a la secretaría de ayuntamiento de Monterrey.

LA INCORPORACIÓN DE AGUIRRE A TRANSPORTE

El día de ayer se esperaba que se formalizara la llegada de la ex diputada federal del PRI, María de Jesús Aguirre, a la Agencia Estatal de Transporte, en sustitución del perredista Esteban González Quiroga.

La incorporación de Aguirre al Gobierno del Estado tiene distintas lecturas: una de ellas es que ella formaría parte de la avanzada del equipo de Cristina Díaz ante un posible relevo del gobernador Rodrigo Medina.

Aguirre es incondicional de la secretaria general del PRI a nivel nacional y senadora electa por Nuevo León.

Pero este movimiento también puede entenderse como un intento de Medina por limar las asperezas con Ismael Flores, dirigente estatal de la CTM.

Medina le estaría prácticamente entregando la dependencia a la CTM.