El dinero es bueno, es nuestro amigo, y deberíamos de cambiar la mirada con la que lo vemos y el modo en el que nos relacionamos con él. Por temas de nuestra idiosincrasia y asuntos relacionados con nuestra religión, es posible que tendamos a pensar que es malo.

Crecemos con esa creencia y cuesta trabajo cambiar esta configuración para darnos cuenta de que no es cierta. Sin embargo, todo depende de cómo vemos al dinero en nuestras vidas.

Creo que tenemos que trabajar para cambiar nuestra manera de pensar.

Estoy seguro de que en tu vida has tenido la oportunidad de ayudar a algún familiar para que se realice una operación quirúrgica, por ejemplo. Ayudamos a alguien que queremos y utilizamos el dinero. Puedes darle paz y tranquilidad a las personas.

Aquí te va un secreto: En el tema del dinero, la gente cree que por tenerlo vas a ser feliz y son dos cosas totalmente diferentes. La felicidad no se compra con dinero, reza el dicho.

Uno tiene que ser feliz primero y en ello nada tiene que ver el dinero, tenemos que trabajar en nuestro estado mental. Entendamos que la felicidad está en nosotros.

Seguro estoy de que en tu vida has tenido la oportunidad de ayudar a algún familiar para que se realice una operación quirúrgica, llegue a final de mes o salga de un bache financiero, por poner un ejemplo. Además, al alcanzar un nivel muy alto de ingresos, la felicidad llega a un tope.

El dinero, insisto, no es la felicidad… Pero cómo ayuda.

Aunque ante cierto umbral de aumento del ingreso, éste ya no ejerce una influencia en el bienestar emocional de las personas. “El ingreso es una variable determinante de la felicidad, pero es secundaria frente a otras como la percepción de salud, seguridad y trabajo”, dice el estudio en mención, que si bien estudia puntualmente el caso de Colombia, un país que ha pasado por una fuerte crisis social y de seguridad, refiere que el planteamiento bien podría parecerse en toda Latinoamérica.

A grandes rasgos, para mí el dinero sí cambia la calidad de vida, pero siempre y cuando estemos en paz.

Por ello, es de suma importancia pensar en el siguiente paso que vas a dar con el dinero. De otra manera, es posible que lo pierdas todo o te estanques. Siempre hay que darle un sentido a la administración de tus recursos.

En mi opinión, no se trata de hacer dinero solo por hacerlo, tenemos que anhelar también el bien común; buscar y encontrar un beneficio para la sociedad, siempre ver por las demás personas. De esta forma, podemos hacer que el dinero llegue a mejores manos, a donde tiene que llegar: brindar ayuda a quien lo necesita.

Y tú, ¿estás listo para dejar tu huella en la ruta del dinero o eres de la inmensa mayoría que solamente está dispuesto a gastar?