Batman es un ícono pop que, dependiendo de cada generación, tiene un símbolo interpretativo distinto. Para quienes crecieron a mitad del siglo XX, Adam West era su referencia del personaje, quienes nacieron en los 70 tuvieron una versión burda animada en la que se caricaturizaba aún más al héroe, y quienes nacimos en los 80 crecimos con un caballero oscuro, sombrío e ideado magistralmente por Tim Burton.

Fue gracias a que el cineasta se arriesgó con su película de 1989, además de que llegaron cómics dirigidos a un público adulto como The Dark Knight Returns (1986), Batman: The Killing Joke (1988) y Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth (1989), entre otros, que un grupo de creativos se atrevió también a hacer lo propio cuando les propusieron realizar una serie de televisión animada.

Tomando rasgos del art deco, combinándolos con elementos de la década de los 40, pero haciéndolos atemporales, con gadgets futuristas y presentes, se ideó una Ciudad Gótica perfecta, y el hombre murciélago tuvo un protagonismo nunca visto en la cultura pop.

Batman: The animated series está por cumplir tres décadas de haber salido al aire y la historia de cómo fue su concepción puede ser vista en el documental The heart of Batman, que es gratuito y legal en YouTube, en los canales de Warner Bros y DC Cómics; este fue liberado durante el periodo más álgido de la crisis sanitaria.

Este repaso puntual tiene la opinión y entrevistas de todos los involucrados que dieron vida a la serie, comenzando por los creadores Bruce Timm, Eric Radomski, Paul Dini, y el resto del personal que compartían la visión de ellos. Es importante exaltar que un grupo numeroso de mujeres respaldaba e impulsaba la manufactura de la serie animada.

Jean MacCurdy presidía en ese momento la división de animación de Warner Bros y les dio carta abierta a Timm, Dini y Radomski de hacer lo que quisieran. Una visión del Hombre murciélago mucho más oscura, sí para los niños, pero también para los adultos, ellos que vieron las aventuras absurdas de West querían tener su propia versión de Batman.

La compositora Shirley Walker se encargó de la música de más de 80 episodios. Fue la conductora de orquesta en varias ocasiones para Danny Elfman, quien compuso el tema original para los filmes de Burton y además entregó su propia variación para el programa televisivo.

Donde Burton no triunfó, debido a que el estudio le pidió hacer una tercera parte más amigable en cine del héroe de Ciudad Gótica y por ello pasó la responsabilidad al director Joel Schumacher, este cuerpo de animadores sí llegó al éxito, siendo una especie de herederos silenciosos del legado marcado por el director de El joven manos de tijera (1990).

Habrá muchos Batman, sin duda uno para cada gusto, pero este es posiblemente el mejor animado y que ha ganado el reconocimiento mundial por miles de quienes ahora somos adultos, pero todavía niños de corazón.

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