https://youtu.be/Gu307u_Qw6U

Hoy les comparto algo que acabo de verificar sobre la abundancia: descubrí que no tiene nada que ver con la cantidad de dinero que yo tenga, ni con mis ingresos, ni con el estatus que logre en mi trabajo. 

La abundancia es simplemente limitarme a gastar lo que tengo con la seguridad de que siempre podré generar lo que necesito. 

Por eso es que vemos a tanta gente que vive en abundancia y no es porque gana o gasta mucho dinero. 

Por otro lado, vemos a muchos con ingresos millonarios, pero que los consideran insuficientes. 

Ellos gastan más de lo que tienen y siempre se sienten carentes e insatisfechos. 

La carencia la experimenta cualquier persona que gasta más de lo que gana, la abundancia la experimenta quien solo gasta lo que tiene y la prosperidad se manifiesta cuando recibes más ingresos de los que consumes, es entonces que puedes reinvertirlos para generar más abundancia y, lo más importante, vivir en paz.

La prosperidad es uno de los cinco factores de la felicidad y, como todo, es un resultado que generamos nosotros mismos de acuerdo a nuestras propias acciones y aprendizajes. 

Según esta teoría, los principios básicos de la prosperidad que debes evaluar cuando tu prosperidad se bloquea son: función, acción, administración, compensación e interferencia.

LA FUNCIÓN: Nos guía, es básicamente el tipo de trabajo que realices. 

Es aquella actividad por la que tú recibes el dinero para vivir. Es importante tener presente por donde te fluye el dinero, ahí es donde está tu función, no importa si te gusta o no. 

Sin embargo, a lo largo de la vida, puede ser que la función nos cambie, entonces la vida bloquea lo que siempre hemos hecho y si nos aferramos a seguir en lo mismo, dejamos de producir.  

Esto es señal de que hay que cambiar la función, es una oportunidad  para aprender o dirigirnos hacia otro lado. 

LA ACCIÓN: Tomar los pasos pertinentes y necesarios, no es esperar a que te caigan las cosas del cielo, sino levantarte a hacer lo que se necesite para generar la abundancia. 

Los principios de la acción son: disfrutar lo que haces dando lo mejor de ti con compromiso y lealtad incondicional.

LA ADMINISTRACIÓN: Es el correcto manejo de tus recursos. 

Debes ser ordenado y honesto con lo que recibes, con lo que das y con el modo en que manejas tus  recursos. 

Debes saber exactamente cuánto dinero  entra y cuánto sale, luego miras cuánto queda, de lo que queda debes dejar una parte para “retroalimentar la fuente” es decir “reinvertir en lo que a ti te de dinero”. 

Si tu dinero viene de tu empresa, invierte en ella también. 

COMPENSACIÓN e INTERFERENCIA: Debes retribuir a todo aquel que te ha servido, pero hay que mantenerse en lo justo. 

Es importante tomar en cuenta que debes elegir bien a quién vas a dar tu dinero, no darle a quien no te corresponda.

 Por ejemplo: la religión y la sociedad nos han dicho que debemos “ayudar” a personas menos afortunadas y darles dinero, sin embargo, dar esa ayudas no los beneficia porque ellos están pasando por las situaciones específicas que necesitan para aprender a ser felices y, en lugar de ayudarles, estaríamos interfiriendo en su aprendizaje. 

Evalúa estos cuatro principios porque de ellos depende tu fluidez económica. 

La solución para vivir en abundancia está en tu interior, cuando aclaras tu mente desde la verdad que te da paz. 

No puedes gastar más de lo que ingresas, entonces ajústate a tu realidad y eso te garantizará paz y felicidad.

Todo esto fue la teoría de Shmedling sobre abundancia, pero yo pienso que la abundancia está en la mente, que no depende del dinero que se tenga o se genere, depende de que la persona esté feliz con lo que tiene.

Se dice que “el más rico es el que menos necesita” y yo creo que mientras creamos que para ser felices debemos llenarnos de bienes materiales, jamás será suficiente y jamás nos sentiremos abundantes.