El proyecto “Distrito Tec”, la nueva insignia del emprendedurismo social del Tec de Monterrey, propone a la institución educativa asumiendo el rol de liderazgo en la regeneración de espacios urbanos en Monterrey. La iniciativa ha sido catalogada como inspiradora y visionaria y se estima costará entre 2 mil y 3 mil millones de dólares durante la siguiente década.

En esta iniciativa, el Tec contempla tres misiones: 1. revitalizar la comunidad, 2. crear un distrito de innovación, y 3. inspirar la transformación. Como orgulloso Ex-A-Tec, tengo una responsabilidad de analizar y evaluar lo que se está haciendo con la marca Tec, entonces haré una evaluación de este proyecto.

La misión de crear el distrito de innovación aún no tiene tanto detalle y olvidando la ridícula tercera misión, analicemos la misión de “revitalizar la comunidad”.

Parte de la motivación de la iniciativa del Distrito Tec fue “la necesidad” de impulsar el involucramiento de la sociedad. Previo a su concepción, se midió el nivel de participación de las 17 colonias colindantes al Tec, concluyendo que el 80 por ciento no participa en eventos comunitarios y más del 90 por ciento no participa en programas civiles o en organizaciones sociales. 

Tomando estos datos como una mala indicación de la calidad de la comunidad, el Tec se adjudicó la responsabilidad de revitalizar la comunidad. ¿Sobre qué presunción moral se basa la mesa directiva del Tec de Monterrey para proponer lo que debe ser el nivel correcto de interacción y participación social que está buscando impulsar?

Según la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido, entre el 2005 y 2010, el 9 por ciento de la población en edades de entre 18 y 65 años participó en activismo cívico y el 18 por ciento en consultas cívicas. ¿En qué beneficia a la sociedad tener mayor nivel de participación social que el Reino Unido? ¿Acaso los ingleses “carecen de vida” y necesitan que la Universidad de Oxford y Cambridge las “revitalicen”?

En otro caso, la Universidad de Warwick está situada en la ciudad de Coventry, donde el Child Poverty Action Group nota que uno de cada tres niños vive debajo de la línea de la pobreza. ¿Acaso Warwick debe dejar de invertir los 90 millones de libras al año que invierte en investigación, y que la ha puesto entre las 10 mejores universidades del Reino Unido, para tomar su responsabilidad social?

Este proyecto del Tec no estaría causando tanto revuelo si no fuera por su insólito precio. A diferencia de en Estados Unidos, el Tec no es financiado por donaciones e inversiones del gobierno: todo el dinero proviene de colegiaturas y de ventas de productos Tec. Bajo este enfoque, se está nublando el rol y responsabilidad de una universidad hacia sus estudiantes y ex-alumnos.

¿Cuál es el beneficio marginal para estudiantes foráneos el ver su colegiatura invertidas en las colonias Ladrillera, Primavera y Buenos Aires, en lugar de programas que tengan mayor impacto directo al estudiante? Inversiones en programas de investigación, residencias en el extranjero, o meramente para pagar más y mejores maestros que vengan a dar clases con gis y pizarrón pueden tener un impacto mucho más sustancial en la vida del estudiante.