Lewis Hamilton alcanza el “Nivel Maestro” al intuir y diseñar una estrategia ganadora, adaptándose a las condiciones del Gran Premio de Emilia Romana, en el retador Circuito de Imola, justo cuando el desarrollo de la carrera no le era favorable al ser superado en la arrancada por el Red Bull de Max Verstappen, que rodaba en la segunda posición presionando al líder Valtteri Bottas en “el otro” Mercedes, Lewis y sus ingenieros ajustan una estrategia arriesgada decidiendo no detenerse a cambiar neumáticos cuando sus rivales en la punta lo hacían. “No me detengan”, avisó por el radio a sus ingenieros, estirando el tiempo en pista con sus neumáticos originales hasta alcanzar los segundos necesarios para, ahora sí, entrar a pits, cambio rapidísimo regresando a la pista por delante de Bottas y Verstappen, asumiendo el control de la carrera con dominio total, claro, esto solo puede hacerse cuando conduces el Mercedes, desde hace 7 años, mejor auto de la parrilla, cierto, Bottas conduce uno igual pero Lewis lo tiene dominado.

TIERRA DE TRADICIÓN AUTOMOVILÍSTICA

El Gran Premio de Emilia Romagna, que para fines prácticos es el “Tercer Gran Premio de Italia”, la pandemia ha obligado a la Fórmula Uno a buscarle salida a muchos temas, entre otros, hallar circuitos en Europa para sustituir a los muchos Grandes Premios cancelados, entre otros, nuestro Gran Premio de México, Italia, tierra de gran vocación automovilística ha organizado tres, Monza, Mugello y ahora el Circuito de Imola en la región Emilia Romana, sede de marcas maravillosas como Ferrari, Lamborghini, Masserati y Ducati, a solo 30 kilómetros de Bolonia.

APARECEN LOS FANTASMAS

La carrera se desarrollaba como casi todos los Grandes Premios de esta temporada, dominio de Mercedes, un solo retador, Max Verstappen en su red Bull y luego los demás que han crecido en emociones y pasión por lo parejo de las Escuderías Renault, McLaren, Racing Point y hasta AlphaTauri, el equipo “B” de Red Bull.

Solamente que los “fantasmas” de las pistas, a los que muchos llaman imprevistos, aparecen en cualquier momento y en este Gran Premio se dejan venir cuando faltaban 10 vueltas para el final, Max Verstappen rodaba en tercero y estaba a punto de rebasar a Valtteri Bottas cuando se le revienta un neumático trasero, el auto sin control queda en zona de peligro y aparece la bandera amarilla y el “Safety Car”, Checo Pérez conducía su Racing Point en un sólido cuarto lugar, al salir Max sube al tercero, pódium a la vista.

FRUSTRACIÓN DE CHECO

Solo que su equipo lo llama a pits por nuevas llantas aprovechando la bandera amarilla (nadie puede rebasar) y suponiendo, erróneamente, que la jauría que lo perseguía de cerca, el Renault de Ricciardo, el Ferrari de Leclerc, el AlphaTauri de Kvyat y el “otro” Red Bull (Alex Albon) también entrarían por llantas nuevas, grave error de cálculo porque todos ellos se la jugaban con sus llantas usadas buscando ese podio, encima la amarilla se prolonga con el trompo y retiro del Williams de Russell, Checo regresa 7º, frustrado porque rebasarlos era misión imposible terminando finalmente en un discreto 6º lugar que a nada sabe cuando tenía el control de “ese” tercer lugar.

Estoy seguro que Checo se hubiera defendido al límite, una cosa era alcanzarlo y otra muy diferente rebasarlo.

NO HAY BOICOT

Por cierto, para quienes opinan que hay un boicot en contra de nuestro Checo Pérez la respuesta es tajante: ¡no, para nada!, una escudería de Fórmula Uno recibe millones de dólares cuando suma puntos en carrera y en campeonato… así de fácil…