Serán los tiempos electorales que se viven en Nuevo León, pero la tan presumida coordinación entre el Estado y el gobierno federal ya no existe, ni siquiera en los discursos oficiales.

En los últimas semanas el Ejército y la PGR han realizado capturas de peces gordos del crimen organizado en Nuevo León y las autoridades estatales ni enteradas de las capturas.

La semana pasada el Ejército detuvo aquí en Monterrey, sin ninguna colaboración del Estado, a Gregorio Villanueva Salas, conocido como el Zar de la Piratería y a quien se le acusa de orquestar atentados con granadas en escuelas, negocios y medios de comunicación en Matamoros para el cártel de los Zetas.

Fue el mismo Ejército el que detuvo por su cuenta a Daniel Elizondo, “El Loco”, líder de los Zetas en Nuevo León por la ejecución de 49 mutilados en el municipio de Cadereyta.

La presentación de este peligroso delincuente la hizo la Sedena en la Ciudad de México y las autoridades locales la siguieron por televisión.

Hay más casos donde se pone en entredicho la supuesta coordinación que existe entre el Estado y los federales.

Hace dos semanas, en un hotel del centro de la ciudad, la PGR detuvo al empresario Eduardo Rodríguez Berlanga, presunto testaferro del ex gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington.
Otra vez las autoridades del Estado ni en cuenta de esta captura.

Para sacarse la espina clavada, la Procuraduría estatal se aventó por su cuenta la semana pasada la captura de Juan Francisco Treviño, “El Quico”, sobrino de Miguel Treviño, “El Z-40”, segundo mando de los Zetas.

Lo que está claro es que estas detenciones en la estructura de los Zetas se va a traducir en otro recrudecimiento de la ola de violencia que azota Nuevo León este 2012, que lo ha colocado como el estado con el mayor número de ejecuciones en el país.

Sí, por encima de Chihuahua y Sinaloa.

HOY POSICIONAMIENTO DE LOS IPECCOS

Una gran expectación está provocando la rueda de prensa que están convocando para hoy lunes los organismos del sector privado de Monterrey, para fijar su posicionamiento sobre el tema de seguridad en el Estado de Nuevo León.

La postura que fijará hoy la Caintra, Coparmex y Ccinlac es sobre los resultados del mes pasado del Semáforo del Delito, sin embargo, se espera que los ipecos se pronuncien sobre la politización del tema de seguridad en la que están incurriendo tanto el PRI como el PAN en el proceso electoral.

Hoy Guillermo Dillon, Miguel Treviño y José Mario Garza Benavides tendrán los reflectores encima a dos semanas de las elecciones del 1 de julio.

¿Le fijarán otro ultimátum al gobernador Rodrigo Medina como el de enero, que ellos se encargaron de olvidar?

UGO RUIZ Y LOS AVISPONES

Ugo Ruiz presume de una excelente colaboración con el presidente del Club de Avispones, Óscar Ramos, pero la realidad es otra.

El jueves pasado, en un evento organizado por el Club Faro, el candidato panista a la Alcaldía de San Pedro dijo que llegó a un acuerdo con el promotor deportivo para reubicar al club.

Incluso, el panista enseñó a unos 200 jóvenes una conversación que había tenido esa mañana con Ramos a través de su Blackberry.

Pero Ruiz sólo leyó las últimas líneas.

La verdad es que Ramos ha buscado insistentemente al candidato para llegar a un acuerdo y definir de una vez por todas el futuro de los Avispones.

Fue tal la indignación que le causó a Ramos este comentario, que al día siguiente publicó un desplegado en medios impresos, en el que lo acusaban de “falta de compromiso, promesas incumplidas, pérdida de tiempo y una enorme incapacidad para lograr una verdadera participación ciudadana”.