“Probablemente seamos una de las últimas generaciones de sapiens”, escribió el historiador israelí Yuval Noah Harari, autor de Sapiens, Homo Deus y 21 lecciones para el siglo XXI.

La pandemia no sólo ha provocado la quiebra de empresas y la pérdida de empleos. También ha acelerado la muerte de especies laborales, como la del jefe tradicional y la de los “Godínez”.

Un empleado que hace como que trabaja, que no está comprometido con la empresa, que hace el mínimo esfuerzo posible, que necesita que su jefe le diga lo que tiene que hacer, que solo espera la hora de salida, los días de quincena y las vacaciones para sentirse “feliz” ya no tiene cabida en el mundo post COVID-19.

Mientras tanto, está surgiendo un nuevo tipo de profesional: el “homopreneur”.

Esta nueva especie trabaja como autoempleado, con esquemas y horarios mixtos, tiene diferentes fuentes de ingresos y se distingue por ser proactivo, moverse rápido, ser creativo, propositivo y eficaz. El “homopreneur” no busca trabajo: ofrece soluciones a problemas de las empresas.

En un mundo profesional donde ya no importarán los horarios, los espacios físicos ni las jerarquías, sino los resultados, este será el único perfil ansiado por cualquier empresa como empleado, como consultor o como freelancer.

Pero la nueva especie “homopreneur” no solo surge debido a las nuevas condiciones en el mundo laboral. También se trata de una transformación y evolución necesaria en la especie humana ante los cuatro retos más importantes que nos plantea el futuro.

Nuevas pandemias, como el COVID-19

Desastres naturales provocados por el cambio climático, que serán cada vez más frecuentes y catastróficos

Avances tecnológicos y científicos que harán desaparecer miles de millones de puestos de trabajo

La ampliación de las injusticias entre los que tienen y los que no, acelerando el descontento y las movilizaciones sociales.

Antes estos retos, si queremos sobrevivir como especie, necesitamos evolucionar y convertirnos todos en agentes de cambio, desarrollar un pensamiento y un espíritu emprendedores.

Será imposible que las personas conformistas y pasivas sobrevivan al nuevo mundo. Sobrevivirán las personas que sean resilientes, que se adapten al cambio, que aprendan y mejoren todos los días sus habilidades y conocimientos, que sean propositivos, autodisciplinados, creativos y líderes.

Por eso en Bar Emprende lanzamos la Cuarta Temporada para promover la mentalidad y el espíritu emprendedor en todas las personas: amas y amos de casa, periodistas, barrenderos, meseros, chefs, artistas, empleados, obreros, jubilados, activistas, deportistas… ¡A todos nos toca ser parte en la reconstrucción después de la crisis!

Si hoy queremos sobrevivir como especie sobre la Tierra no tenemos otro camino que ser “homopreneurs”, adoptar el pensamiento y la actitud emprendedoras, donde nos mueva la pasión por lo que hacemos, por ser mejores cada día, por construir un mundo mejor y dejar una huella positiva para las nuevas generaciones.