Cada nación en el mundo tiene su propia historia, de la que se derivan cultura, educación, creencias y valores, que identifican el carácter de los habitantes y el perfil de la sociedad a la que pertenecen.

Por ejemplo, entre los valores que identifican a los alemanes destacan la cooperación, el respeto por las reglas y la disciplina.

De Japón podemos aprender tanto. El carácter indomable de los japoneses, su sentido de cooperación, la determinación llevada hasta el sacrificio para levantarse después de la derrota. El coraje para resurgir de entre las cenizas, el carácter para reinventarse con la mirada puesta en el futuro y la certeza de que lo mejor para su pueblo, está en propias sus manos.

La práctica de paciencia, solidaridad, respeto y amor por su entorno, así como la corresponsabilidad social, los distinguen en el mundo, alejados de la mediocridad, con honor y humildad.

En México, comenzaré con una pregunta. ¿Cuáles son los valores, verbos y creencias que identifican a los ciudadanos? Para los mexicanos, es un orgullo haber nacido en México. La bandera y el Himno Nacional son símbolos que identifican nuestra nacionalidad y son respetados por la población en general.

Por su parte los orígenes prehispánicos de México, crisol maravilloso de razas, creencias y costumbres, son fundamento indisoluble de nuestra nacionalidad y cultura.

El pueblo de México es creyente, mayoritariamente católico.

El sincretismo cultural y religioso está presente aún en nuestros días.

Las consecuencias culturales que España dejo a su paso por el territorio ahora nacional, fueron influyentes mediante el sometimiento, que contribuyó a delinear el carácter de pueblo de México.

Octavio Paz escribió que «el mexicano puede doblarse, humillarse, agacharse, pero no rajarse»  incluso algunos piensan como lo relató el propio Clotaire Rapaille, que el verbo que identifica a los mexicanos actuialmente es el de «aguantarse». Otros mas refiere al verbo más utilizado, con las mas diversas connotaciones, es el de «chingar», que se utiliza igual, con admiración, que con desprecio.

Esta combinación  de influencias religiosas y culturales, provocaron un estado de peligrosa resignación entre los individuos, que contamina mediocridad, al tiempo que soportan, la inevitable prolongación del mal que no se quiere, asi como del abuso, de quienes lo inflingen.

Entiendase bien, la aceptación con indiferencia o cobardía, de los males sociales que prevalecen y perjudican a la sociedad, reproducen aún mas los daños.

Ciertamente para los mexicanos, la familia es el núcleo principal de la sociedad, los hijos a su vez, se constituyen en la más importante razón de ser, para quienes desean siempre lo mejor.

Enseñarlos a trabajar, respetar a sus mayores, ser honrados y creer en Dios, son sus máximos saberes en amplios sectores de la población. La calle se encarga de lo demás.

La revolución de las conciencias deberá abordar con intensidad el trabajo en educación, cultura y comunicación política, medios de información, para disolver creencias negativas y sustituirlas, por convicciones que empoderen a nuestros niños y jóvenes.

Presento algunos ejemplos entre lo que se cree y dice, que se debe dejar atrás, y lo que conviene incorporar en nuestra cultura. A saber.

—El mexicano es el peor enemigo de los mexicanos.

—el mexicano es solidario, corresponsable y fraternal con los mexicanos.

—La pobreza  hay que aceptarla con humildad y resignación, porque es la entrada al cielo.

—La vida es un oceáno infinito de posibilidades para crear y conquistar con trabajo, pereseverancia, conocimiento y creatividad, el mayor bienestar social, con libertad y justicia.

—Los mexicanos tenemos un gran pais, rico en inmensos recursos naturales de todos los tipos. Pero tristemente, también estan los mexicanos, para equilibrar las dotes.

—Si eres pobre, eres honrado y bueno. Si eres exitoso, eres malo.

El deseo ferviente de aprender y desarrollar el conocimiento para alcanzar el éxito, es indispensable.

—Si no tienes, que te mantenga el gobierno.

La libertad incluye el derecho individual y colectivo para decidir la clase de vida que cada quién pretende.

Las creencias negativas que se describieron, postran a las personas en el conformismo y la mediocridad.

La dependencia indigna, no es lo mismo que solidaridad humana con libertad y justicia. La libertad otorga al individuo, la posibilidad de elegir vivir con dignidad. Esta forma de disponer de la libertad de los individuos, es lo que define el fracaso o el esplendor de sus culturas.

Por último, la vida es una magnifica oportunidad para ser mejores seres humanos, desarrollar talentos y conocimiento, de la vida y la ciencia, que contribuyan a la evolución de nuestra humanidad, con bienestar, seguridad sustentabilidad y justicia.

Nuestros niños y jovenes merecen un mejor futuro, basado en el cultivo de sólidos valores que los incentiven, fortalezca sus espíritus, para desplegar todos sus talentos y posibilidades, con plenitud y libertad absoluta y asi crear las circunstancias mas convenientes para sus vidas.