Las repercusiones de carácter económico y en las empresas ocasionadas por la pandemia del Covid-19 a nivel global son un tema que requiere de la participación de todos y que debe ser prioridad para los mexicanos.

Desde luego esto implica poner por delante el interés genuino para tomar las mejores decisiones a favor de México y dejar a un lado la mezquindad política.

Para el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado es primordial generar un diálogo objetivo con los actores protagónicos en este escenario, para generar los acuerdos que permitan la reactivación económica en el menor tiempo posible.

Los senadores de Morena estamos no sólo a favor de los trabajadores; estamos a favor de la generación de empleos y de los empresarios quienes son los encargados de generarlos, y es precisamente con este interés que participamos en la Conferencia Nacional para la Recuperación Económica convocada por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Es pertinente destacar que la escena global ya se encontraba en una recesión económica antes de que detonara la emergencia sanitaria. En este sentido es importante señalar que durante los últimos tres sexenios México ha registrado un pago por el servicio de la deuda de 4 billones de pesos, motivo por el cual se debe evitar una situación similar en el rescate económico de esta pandemia.

La labor conjunta que puedan realizar el Banco de México y la autoridad federal va a ser muy importante para fortalecer la entrega de créditos para las micro, pequeñas y medianas empresas, sin embargo hay que tener cuidado con dos aspectos principales.

En primer lugar, es importante asegurar que los créditos se canalicen a las empresas que realmente los requieran como consecuencia del momento que se vive por la emergencia sanitaria, como lo dijo el presidente de la República, y no a aquellas que desde antes de la pandemia ya tenían problemas financieros.

Y en segunda instancia, el Gobierno de México expresó que es respetuoso de las decisiones del Banco de México, pero las  reservas de los mexicanos no le pertenecen ni al Gobierno federal ni al propio Banco de México, sino que son de todos los mexicanos, por lo que se debe poner especial atención en que no se usen para dar un trato preferencial a quienes tienen capacidad de pago y que luego por temas de corrupción se puedan convertir en deuda pública.

Por eso debemos de tener cuidado especial y que estas fuentes de financiamiento sirvan para atender los problemas laborales que se han generado por esta crisis económica.

Este año pagamos 750 mil millones de pesos en intereses de la deuda, por eso es que necesitamos en el Senado de la República impulsar la economía social y que las instituciones bancarias logren que estos créditos lleguen de forma efectiva a las micro, pequeñas y medianas empresas.

De ser necesario, en el Senado de la República, bajo la conducción del senador Ricardo Monreal, tomaremos decisiones incluso más radicales para poner el ejemplo en cuanto a la austeridad que se debe implementar ante la situación extraordinaria de carencia y empobrecimiento que están viviendo muchas familias mexicanas que viven al día

Es importante que evitemos el endeudamiento, que apoyemos a los grupos más vulnerables y a los empresarios que generan los empleos, no cometamos los errores del pasado, hagámoslo bien, hagámoslo por México.