Esta semana iniciamos con la terrorífica noticia de que el agua, sí, así es, el H2O, cotiza ya en el mercado internacional de Wall Street, qué desgracia para la humanidad, porque aunque nadie lo quiera ver, así es damas y caballeros, este es el inicio de un nuevo mundo, de una realidad para la era pre Mad Max.

También llegó algo “esperanzador”, la primera persona vacunada en el mundo contra el COVID-19; sin embargo, para nada se pueden cantar albricias, ya que apenas esto es un capítulo más en la novela distópica en desarrollo que nadie veía venir hace un año.

Y es que justo eso es lo que debemos evaluar, hace 365 días este mundo, esta realidad, esta existencia, era completamente distinta a lo que ahora conocemos, y nadie nos garantiza que sea igual dentro de otra vuelta al Sol.

Nadie habría esperado que Warner Bros. fuera el primer estudio hollywoodense en dar un paso adelante y atreverse a anunciar algo que se veía venir desde tiempo atrás, pero ninguna compañía quería experimentar: que hay público y mercado redituable, tanto para el cinéfilo casero, como para quienes desean ir a salas de cine.

Esta empresa anunció que Wonder Woman 1984 sería su primero de varios estrenos en llegar simultáneamente a las butacas, tanto de las exhibidoras como las del hogar. Esta movida sin precedentes sucederá el 25 de diciembre próximo en Estados Unidos en cines selectos y la plataforma HBO Max.

Pero el mejor revés llegó de donde menos se esperaba, desde el interior de la médula de este coloso fílmico, con el personaje que intentó revivir la industria del cine, pero falló el verano pasado, y que ahora está molesto con la decisión tomada por el estudio que es dueño de Bugs Bunny.

Hace un año, aquí en Reporte Índigo, el crítico de cine Jesús Chavarría y el que escribe vaticinamos que Christopher Nolan sería el hombre del 2020 en términos de cinematografía, y vaya que le atinamos, no de la manera en que hubiéramos esperado, pero al menos sí en una vanguardia irreversible e inesperada.

Nolan, quien ha hecho sus cintas con Warner, está furioso con ellos y ha despotricado públicamente con respecto a minimizar la función del cine, que es verse en salas, para llevarlo también a casa casi sin su corrida comercial en un afán de ganar adeptos y claro, suscriptores para su servicio de streaming.

La oleada está por venir, la productora Legendary Entertainment, que provee al estudio de múltiples filmes anualmente, ya estudia la posibilidad de demandar a Warner por decidir sobre de ellos si deben mandar o no al mercado casero las películas al mismo tiempo que a salas.

Brave new world fue el título original que le dio Aldous Huxley a Un mundo feliz, creo que antes sí vivíamos en ese planeta lleno de soma y sociedad letárgica, pero ahora, para lo que venga en el 2021, creo que vale mejor revalorarnos con ese nombre en inglés que propuso el autor. A partir de ahora somos un Nuevo mundo valiente.