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Opinión

Todo empezó a las seis de la mañana, cuando abruptamente tocaron a mi puerta, no había dormido más de dos horas, me encontraba desorientado, con trazas oníricas de haber visto algo en mis pensamientos acerca de los Beastie Boys, pero al abrir la entrada de mi cuarto no me esperaba Adam Yauch ni ningún otro miembro del trío neoyorkino.

Era Jonás*, uno de mis compañeros de departamento, quien preocupado me dijo a bocajarro “¿tendrás un termómetro?”, a lo que mi modorrez apenas pudo decir que creía que no, pero buscaría uno, él había despertado empapado, con sudor frío y dolor de cabeza, y temía lo peor… pero no había manera de comprobarlo si es que no se le tomaba la temperatura.

Empecé a urgar entre mi botiquín improvisado, nada, apenas unos algodones, yodo ya algo desparramado al interior de la bolsa plástica, y pastillas para dolores simples, le comuniqué esto a Jonás, quien ya estaba al teléfono marcando al 911 (¿?) pidiendo indicaciones de qué hacer en caso de tener la enfermedad, la operadora le comunicó a Locatel, la transferencia de llamada le soltó una grabación y después de eso colgaron.

“¿Qué necesitas? ¿quieres paracetamol? ¿voy por el termómetro a una farmacia?”, pregunté, Jonás me pidió que fuera por el medidor de temperatura corporal, así que como pude con mi cansancio, me vestí y en crocs agujerados fui hasta la droguería más cercana, a dos cuadras de la casa.

“No tenemos joven, ni de mercurio, ni digitales”, me respondió el intendente de la farmacéutica de cadena, le cuestioné acerca de los precios y la temperatura corporal normal de una persona, de lo último es lo único que vale la pena recalcar: entre 32° y 36° es el rango en el que se debe andar, arriba de 37°, ya se considera como calentura, pero al pasar a 38°, es fiebre.

Camino a casa, reflexionaba de lo básico e importante que es tener un termómetro a la mano, independientemente de la situación actual que nos sucede a todos, y pensé, que siendo parte de una familia de médicos, nunca había sabido este básico de la salud, hasta ahora.

Le comenté a Jonás del desabasto de termómetros, me ofrecí ir al súper y ahí ver si en su farmacia los tendrían disponibles, pero esto ocurriría hasta pasada las siete de la mañana, él ya había logrado comunicarse con la línea de emergencias, le hicieron un cuestionario amplio y dictaron las medidas a seguir: descanso, monitoreo de padecimientos y lavar áreas comunes tres veces al día con cloro.

Pasada las siete, se consiguió efectivamente el medidor de temperatura, Jonás ahora provisto con un kilo de naranjas, medio de limones y otros 500 gramos de guayabas, se disponía a enfrentar lo peor, sin embargo el termómetro otorgó tranquilidad, 36°.

Esto pasó ayer, es una historia real, completamente verídica, seguimos sin saber si él padece realmente el virus, sin embargo una lección me queda clara, hay que cargar y tener en casa un termómetro en todo momento, tal vez eso pueda aliviar mi desvelo e insomnio, por unas cuantas horas extra más, en un siguiente episodio como este.

*El nombre de esta persona se ha cambiado por razones de confidencialidad.

Escapando de la realidad

Buenas noticias desde el encierro pandémico, al menos para los ñoños de corazón,Warner Bros al fin reconoció de manera pública que sí existe el corte de Zack Snyder de Liga de la justicia (2017) y que este será liberado en el siguiente año, según informes de The Hollywood Reporter, esta versión duraría alrededor de cuatro horas, y podría tener un formato serializado en seis partes.

Hombres misteriosos

Pero mientras llega este nuevo mame por DC, recordemos un viejo favorito irreverente del cine de superhéroes, una película de 1999 que fue un fracaso total en taquilla, Hombres misteriosos, en la que un ensamble de actores de alto perfil como Ben Stiller, Jeanene Garofalo, Greg Kinnear, William H. Macy y Geoffrey Rush, no pudo salvarla del descontento del público, sin embargo es una pieza hilarante a sus 20 años de distancia.

La hermosa hazaña que logró Philippe Petit en 1974, de enfrentarse al los recién terminados rascacielos de las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, haciendo equilibrismo sin ninguna protección o arnés de seguridad, hecho que nadie más ha logrado en la vida, se rescata en el documental del 2008 Man on wire.

Chef a domicilio

El testimonial dirigido por James Marsh se hizo acreedor del Oscar a Mejor Documental al año siguiente de su estreno, y la historia de Petit le ha dado la vuelta al mundo, incluso teniendo una adaptación fílmica en Hollywood por el cineasta Robert Zemeckis, pero no hay nada, como ver esta asombrosa película real con las entrevistas al equilibrista y todo su equipo de producción.

Y ya que repasamos la semana pasada Chef a domicilio (2014), ahora démosle continuidad a Jon Favreau y su proyecto que evolucionó en serie documental en Netflix, The chef show, en donde sigue plasmando su filosofía del buen comer, sin límites.

The chef show

Favreau sigue la ruta de la comida más apetitosa que se pueda ver a cuadro, invitando a infinidad de celebridades a degustar platillos suculentos, desde Robert Rodriguez, Seth Rogen, hasta Gwyneth Paltrow, Robert Downey Jr. Y la lista continúa, 20 episodios les esperan ahora mismo en la plataforma digital de streaming, véase nuevamente, sin el estómago vacío


* Esta opinión no refleja la del periódico

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