La paradoja es abrumadora en Monterrey: uno de los tres líderes de la maquinaria de la neocúpula panista que le dio el triunfo a Margarita Arellanes, tendrá que dirimir su diputación federal en la mesa de recuento.

Y por otro lado, las candidatas priistas al Senado, que en las encuestas tenían ventajas de hasta 18 puntos sobre la fórmula panista, no durmieron del susto la noche del 1 al 2 de julio y quizás también tengan que ir a contar voto por voto.

Por ello es que hay tantas discusiones y disquisiciones hacia dentro de los partidos, por la cerrada competencia electoral en el Senado y en el Distrito Federal 10 de Monterrey.

En ambas elecciones federales este miércoles se perfilan solicitudes para abrir los paquetes electorales y realizar el conteo voto por voto.

Y es que en las dos existía hasta ayer una diferencia en el PREP del IFE que podría ser menor de 1 punto porcentual.

En el Distrito Federal 10 al sur de Monterrey, donde el ex alcalde panista Fernando Larrazabal confiaba en que tendría un festín de votos, hasta ayer apenas estaba con unos 900 sufragios arriba de Aldo Fasci, candidato de la coalición PRI-PVEM.

El PREP indicaba hasta ayer a las 19:00 horas, con el 94.81 por ciento de las actas computadas, que el panista y ex alcalde Fernando Larrazabal aventajaba con menos de 1 punto porcentual al candidato del PRI-PVEM, Aldo Fasci.

Estaban 40.12 para el panista de la neocúpula y 39.36 para el aspirante de la coalición y ex secretario de Seguridad del Estado.

Ahí, el miércoles es casi seguro que el candidato de la coalición, Aldo Fasci, pida al IFE que se abran los paquetes y empiece el conteo voto por voto. Entre las supuestas irregularidades que estaría denunciando Fasci, para tratar de que se anule el resultado en algunas casillas, sería la falta de claridad en actas de los funcionarios de casilla.

Y Larrazabal tratará de conservar el estatus para mantener la ventaja.

CANDIDATAS ‘SIN MIEDO’ SE LLEVAN UN GRAN SUSTO

Cuando a principios de junio las candidatas de la fórmula priista al Senado llevaban ventajas hasta de 18 puntos en encuestas, pensaban que sería “pan comido”.

Pero ni Marcela Guerra, ni Ivonne Álvarez durmieron la noche del 1 de julio.

Se cayeron hasta 14 puntos de lo que habían esperado y hasta ayer en el PREP apenas llevaban una ventaja menor a 1 punto porcentual frente a la dupla Raúl Gracia y Alejandra Sada.

Según las investigaciones del equipo de las tricolores, cuando los electores votaban por diputados federales o presidente sí podían cruzar los partidos de la coalición: PRI-PVEM.
Pero si lo hacían en la boleta al Senado no había coalición y el voto se anuló.

Así hubo hasta 110 mil votos nulos, de los cuales muchos pudieron ser para las priistas, pero fueron anulados porque el elector cruzaba varios partidos en la boleta.

Pero también hay suspicacias dentro del partido, donde aseguran que alguien habría operado para que la gente cruzara varios partidos en la boleta.

También, hay quien dice que la falta de apoyo del gobierno de Rodrigo Medina habría provocado una caída en la operación política para el día 1 de julio.

Y hay otra versión, que dice que el gobierno de Medina tuvo en sus manos encuestas de salida que ocultó a las candidatas.