Mientras Cinépolis sigue recuperándose del madruguete 2.0 que le llegó en el 2021, para la reapertura de salas la oferta de películas de cartelera que llega a cuentagotas es al menos para públicos diversos, ya que esta semana varias cintas que habían quedado enlatadas se pelean la cartelera en los estrenos, aunque estén lejos de ser las más esperadas del año.

Para el público juvenil llega una nueva versión de la novela italiana de Carlo Collodi, Pinocho, en la que también vuelve el actor Roberto Benigni, quien previamente estelarizó su propia versión en 2002 siendo la marioneta de madera, pero ahora se queda con el papel de Geppetto.

Esta adaptación de 2019 es certeramente mucho más fiel al material original que las anteriores películas, lo que le hace tomar en ocasiones un tono mucho más sombrío que el de la caricatura ya conocida de Disney, sin embargo, el filme dirigido por Matteo Garrone convence con sus atmósferas que combinan el realismo con la fantasía, además de que tiene un cariz de cuidado profesional, al haberse producido en Italia y en el idioma original.

Previamente, el cineasta había dirigido en 2015 Tale of tales, película también de fantasía, –y con la que incluso compitió por la Palma de oro– que apelaba al mismo ambiente que se percibe ahora en Pinocho, por lo que esta producción ya es una maestría de su anterior trabajo, solamente me queda la duda de si el público infantil de este presente se podría enganchar con este cuento italiano del siglo XIX.

Y en el terreno del thriller, orientado hacia adolescentes y adultos, llega Pequeños secretos, filme que en Estados Unidos apenas llegó a salas, para casi inmediatamente pasar a HBO Max, en la que un reparto estelar, encabezado por Denzel Washington y seguido por Rami Malek, no puede salvar una historia que es difícil de equiparar con otras películas de suspenso e incluso casos de la vida real.

Me explico, trascurre el inicio de la década de los 90, Washington interpreta a Joe “Deke” Deacon, sheriff adjunto, que en el pasado fue detective estrella en Los Ángeles, pero ahora tiene este trabajo de segundo nivel en el condado de Kern, California, debido a que nunca encontró a un asesino serial pese a tener las pruebas, pero carecer de sospechosos.

Ahora, junto al nuevo investigador Jim Baxter (Malek) se desentierra la posibilidad de encontrar al homicida con incidencias recurrentes y parecidas, lo que hace recordar el caso real de Zodiac que rondó en el área de San Francisco en la década de los 60 y 70.

Pero esto no es todo, la mancuerna entre un joven detective caucásico y su contraparte afroamericana en vías de retiro es un claro guiño a SE7EN (1995). Ya el público tendrá la última palabra, de si esta película policiaca es más perteneciente al cine de Clase B o merece trascendencia a futuro.