Hace 25 años Café Tacvba estaba por sacar su tercer álbum de estudio, en el cual, sin material original, reversionó a su manera ocho canciones que de por sí ya eran clásicos; ahora, estas reinterpretaciones, ya son toda una oleada de nostalgia para quienes crecimos con su música, así fue Avalancha de éxitos, producido por el prolífico Gustavo Santaolalla.

Este año, son una de las efigies del rock nacional y vemos un fenómeno que aparte de lo musical, sigue sucediendo en el cine: nuevas versiones de películas que buscan acaparar a las audiencias jóvenes, mientras que sus antecesoras, ya gozan del mote de clásicos de culto.

Primero llegó Godzilla vs. Kong, que resultó ser la cinta que en definitiva volcó al público a las salas, y esto está comprobado, me bastó darme una vuelta el domingo a un complejo del sur de la ciudad, perteneciente a los Ramírez, y al recibirme amablemente una trabajadora de las salas decía: “Le informamos que todas las funciones para esa película están agotadas”.

Ahora viene Mortal Kombat, reboot a su homónima de 1995. Esa primera adaptación del videojuego al cine tuvo severas críticas, pero créanme, a mis 10 años, a mí qué carajos me iba a importar que la película estuviera bien hecha, la vi en permanencia voluntaria hasta el cansancio.

Y más para otoño, arribará Dune, tan esperada, tan acuciosamente celebrada, ya que Denis Villeneuve la ha dirigido, y después de haber visto La llegada (2016) y Blade Runner 2049 (2017), que fueron hechas con su manufactura –además de que el cineasta promete ser tan fiel al libro de Frank Herbert, que este largometraje solo adapta la primera mitad de la novela; entonces, ¿qué puede salir mal?

Los tres estrenos de los que hablo son traídos por Warner Bros. y claramente van por todo en la taquilla; además, falta el resto de filmes que vendrá de otros estudios, como Ghostbusters: Afterlife (Sony Pictures), secuela espiritual de la franquicia original de los 80; Cruella (Disney), que explota a la villana ya conocida por perseguir dálmatas; y Spirit Untamed (Dreamworks), continuación independiente de la animación del 2002, solo por mencionar algunas.

¿Qué tienen estas producciones en común? Que aspiran a ser “avalancha de éxitos”, pero el público será el que decida al final, así como le sucede en este momento a la película de fantasía de una lagartija mutante contra la “octava maravilla del mundo”, ya que se encuentra en la tercera posición global en ganancias de boletaje, solo por debajo de dos producciones chinas.

Y todo esto, sin contar las cintas del circuito independiente, las nominadas a los premios Oscar, y claro, el cine realizado en México, así que, cinéfilos, pónganse cómodos, que la veda fílmica se levantó, ahora es temporada de caza abierta en salas, para ir por nuestras películas preferidas.