El “banderazo” oficial del arranque de operaciones de Gas Bienestar durante la conferencia matutina del día de ayer en Palacio Nacional, no ayudó a disipar las dudas en torno a este proyecto del Gobierno federal, pues tanto los consumidores, como los reguladores y hasta el Banco de México ya le pusieron sus “peros”.

A pesar de la promesa de la reducción en los costos del gas LP y la oferta de “kilos de a kilo”, al menos en los primeros días de operación en la alcaldía Iztapalapa en la Ciudad de México se han presentado muchos contratiempos, comenzando por los precios más elevado de los esperados, el desabasto, la falta de tanques para cubrir la demanda y hasta la incertidumbre sobre si el servicio se empezará a cubrir de manera regular o intermitente. Al parecer la propia autoridad no esperaba tantos contratiempos en un inicio.

Para poner más dudas sobre esto, el Banco de México, a pesar de reconocer los esfuerzos del Gobierno para la reducción del precio del gas LP, advirtió que las acciones pueden tener un impacto positivo en el corto plazo, pero que a la larga, puede generar distorsiones en el mercado. Habrá que esperar el corte del próximo lunes en la mañanera.

LA CRE REACTIVA NEGATIVAS

La Comisión Reguladora de Energía parece poco a poco ir tomando ritmo, quizá para salir, al menos en parte, del rezago que ha tenido en los últimos dos años, aunque las últimas determinaciones que ha tomado el órgano estatal, nos dicen, ya pueden tomarse como un aviso de lo que viene para el sector energético.

Tan solo esta semana, los comisionados determinaron el inicio de un procedimiento administrativo en contra de siete empresas, cuatro pertenecientes al ramo del gas LP y tres de petrolíferos, aunque en la sesión pública se reservó el nombre de las empresas o los motivos para sancionarlas.

Además, la CRE negó un permiso a un particular para la producción de energía solar en el estado de Hidalgo.

Estas determinaciones, nos dicen, a reserva de conocer los detalles de las mismas, siguen la tendencia de la CRE de presionar a los participantes del sector y sobre todo, fortalecer a las empresas del Estado como Pemex y la Comisión.