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Opinión
Cinfila

De personajes solitarios, frustrados y autodestructivos está hecho el mundo de Darren Aronofsky, quien desde el primero de sus filmes lleva a los individuos por el tortuoso camino de la reinvención interna.

‘PI’ o ‘El orden del caos’ -por su traducción al castellano-, es la ópera prima del director estadounidense que le valdría el reconocimiento a su trabajo y a su sello cinematográfico.

En la cinta, se cuenta la historia de Max Cohen, un brillante matemático que pensaba que había descubierto la clave del enigma del universo, sin embargo, decidió ocultar su descubrimiento.

Obsesionado con la búsqueda del orden en la naturaleza, Max desarrollará una paranoia, que después, será casi incapaz de controlar.

Perdido en el incierto mundo de pronosticar de forma exacta los acontecimientos del mundo, su mente lo conducirá a una crisis, que junto con los fuertes dolores de cabeza que padece desde niño, lo atormentarán.

Ateo, Max descubrirá a través de su propia destrucción, que la fe, de manera involuntaria, chocará con sus ideas en un encuentro fatal que no se ha podido explicar.

Tan complejo como las matemáticas, Darren Aronofsky fue ovacionado por esta ópera prima en uno de los festivales de crítica más importante a nivel mundial, el Festival de Sundance de 1998.

Lo que nadie imaginaba, es que con el bajo presupuesto que se le otorgó lograría posicionar su nombre en la cinematografía mundial, momento, en el que por mucho el cine estadounidense parecía ya ser igual.

Si aún no has entendido bien su nueva cinta ‘Mother’ y quieres poner punto final a ‘Pi’, busca la cinta desde la comodidad de tu casas en plataformas digitales y ¡sin filas!


* Esta opinión no refleja la del periódico
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