¿Qué es la banda 2.5ghz? Es una frecuencia en la que se pueden transmitir voz, datos y, sobre todo, video –léase televisión– a través de banda ancha móvil, es decir, vía teléfonos celulares. 

En palabras coloquiales, es una plataforma en la que se transmitirá la próxima generación de TV. En muchos otros países ya está licitada dicha concesión.

¿Cuánto y por qué tan cara? En cifras inconcebibles para nosotros los mortales, la banda 2.5ghz alcanza un valor por encima de los 2.5 mil millones de dólares. 

No es lo que cuesta –que es dinero suficiente para no saber cuánto es–, el punto es lo que se puede lograr explotando esta frecuencia. 

De acuerdo con datos publicados por Pedro Suárez Aguilar en El Economista, citando un estudio del Banco Mundial en 2009, se estima que “10 puntos porcentuales adicionales en el nivel de penetración de banda ancha incrementan en 1.38 puntos porcentuales el crecimiento del PIB en países en desarrollo”.

Nosotros (México) somos considerados un país en desarrollo, contamos con una pobre penetración de banda ancha móvil, “batallamos” para estar “conectados”, tanto por lo caro que resulta la conexión, como por la inestabilidad de la misma.

La entrada en el juego de un nuevo competidor, en esta caso MVS, con distintas condiciones de entrega de tecnología, nuevos contenidos y a precios competitivos, representaría un paso hacia adelante en la consolidación de la democratización de nuevos medios en nuestro país.

Tener acceso a un mejor internet representa una vía imprescindible de desarrollo educativo, tecnológico, económico y social para cualquier persona. 

Es por eso que el estudio del Banco Mundial señala que el producto interno bruto de un país se eleva sustancialmente cuando sus habitantes se conectan “al mundo”, gracias a una banda ancha móvil confiable y a precios con estándares internacionales. 

Los involucrados en el asunto, gobierno federal e iniciativa privada, tienen la responsabilidad de entregar cuentas claras a la sociedad mexicana. De hecho, esa frecuencia, la 2.5ghz nos pertenece a todos

En primer término, la explotación de la banda y lo que se obtenga de la misma, es dinero que en teoría debe terminar en nuestros bolsillos, en forma de obra pública y mejoramiento de programas sociales.

Por supuesto que el grupo que resulte ganador del previsible juicio que otorgará la concesión de la banda 2.5 obtendrá ganancias inmensas. Eso está bien, es parte del negocio. 

Sin embargo, conlleva la enorme responsabilidad de ofrecer mejores condiciones de un servicio que durante años ha sido caro y deficiente, sea con Telmex o Televisa.

Más allá de una presunta revancha originada en las entrañas de Los Pinos, sin dejar de lado la legítima búsqueda de la libertad de expresión en boca de una de nuestras mejores comunicadoras, los mexicanos necesitamos y nos merecemos más y mejores opciones de medios de comunicación.