En una comunidad donde la segregación es común, jóvenes israelíes y palestinos se unen para terminar con décadas de conflicto

Israelíes y palestinos han estado enemistados por décadas, una disputa que ha cobrado muchas vidas.

Apenas en noviembre del año pasado, un intercambio de ataques a distancia en la Franja de Gaza mató a más de un centenar de personas, haciendo crecer la tensión entre ambas naciones.

En Jaffa, una localidad situada al sur de Tel Aviv, en Israel, una pequeña academia de baile está contribuyendo con su “grano de arena” para cambiar el triste curso actual de la historia en Medio Oriente.

Pierre Dulaine, bailarín profesional, enseña durante 10 semanas los elementos básicos para danzar. 

Pero también habilidades para poder vivir en armonía: autoestima, disciplina y, sobre todo, respeto.

La regla básica es que deben siempre de bailar un niño israelí con una palestina, y viceversa.

Según Dulain, los chicos comienzan el curso escupiéndose mutuamente y cubriéndose las manos con su ropa para no tocar la piel de su compañero, pero al final, se abrazan y conviven como sus antepasados no lo hicieron previamente.

“Si podemos hacer un cambio en los niños, ellos pueden cambiar el futuro”, dice el maestro de baile.

“Este es un programa de desarrollo social, no uno que trata de enseñarle a los niños a llegara  ‘Dancing with the stars’ o convertirse en campeones del baile”, dice Pierre Dulaine.