La violenta irrupción al Capitolio por seguidores de Donald Trump dejó un saldo de, por lo menos, cinco personas fallecidas; entre ellas, una veterana del ejército estadounidense de 35 años, Ashli Babbitt, quien recibió un disparo en medio de su asalto al recinto legislativo.

En un video que circula en redes sociales, se observa a un grupo de sublevados intentando derribar la puerta de acceso a la sala del pleno, entre ellos, Ashli Babbitt. De pronto un hombre, del otro lado de la entrada, dispara su arma contra ellos y un cuerpo se desploma en el suelo.

De acuerdo con información oficial, Babbitt recibió asistencia médica tras el incidente, pero perdió la vida en el hospital a causa de la gravedad de las heridas.

Los demás intentan levantarla, mientras otros entran en cólera por el atrevimiento de quien detonó el arma para abatirla. Pero ella permanece en el suelo, mirando al vacío, con las manos junto a la cabeza y el cuello sangrando. A su lado comienzan a arribar varios policías armados para detener la irrupción.

Ashli Babbitt era una ferviente seguidora de Donald Trump. Horas antes de morir, lo había declarado en sus redes sociales.


“Nada nos detendrá. Ellos pueden intentar e intentar pero la tormenta está aquí y está descendiendo sobre DC en menos de 24 horas… ¡oscuridad a luz!”

“Excombatiente” y “libertaria” son los calificativos con que Ashli se definía a sí misma en sus redes sociales y, durante los últimos meses, había compartido decenas de mensajes en apoyo a Trump, incluyendo las declaraciones donde el mandatario proclamaba un “fraude electoral”.

Ashli Babbitt era veterana de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, donde realizó cuatro despliegues armados a lo largo de 14 años de servicio.

Vivía en San Diego, California, con su marido Aaron, quien confirmó a medios locales que su esposa era una “gran patriota” y seguidora del aún presidente del país norteamericano.


“Ella amaba su país y estaba haciendo lo que pensaba que era correcto para apoyarlo, uniéndose a personas de ideas afines que también aman a su presidente y su país”.

El viudo de Babbitt declaró que su esposa llegó a Washington DC el miércoles para unirse a la toma del Capitolio y que intentó comunicarse con ella alrededor de media hora antes del tiroteo, pero no obtuvo respuesta.

Además de Ashli, otras cuatro personas perdieron la vida en el Congreso estadounidense: el agente Brian D. Sicknick, quien falleció “debido a sus heridas mientras cumplía con su deber”, según la policía del Capitolio.

También murieron Benjamin Phillips de 50 años, Kevin Greeson de 55 y Rosanne Boyland, de 34,  tras sufrir diversas “emergencias médicas”. Los tres llegaron desde Pensilvania, Alabama y Georgia, respectivamente.

Al menos doce agentes de seguridad de Washington resultaron heridos.

La policía informó que realizaron 52 arrestos, de los cuales 47 fueron por violar el toque de queda que se ordenó el miércoles a partir de las seis de la tarde.

Minutos antes del asalto al Capitolio, cuando los congresistas confirmarían el triunfo presidencial de Joseph Biden, Donald Trump habló con sus seguidores y los incitó a seguir luchando… sin advertirles que podrían morir por la causa.

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