Las muertes por coronavirus en Estados Unidos alcanzaron otro máximo diario, con más de 4.300 decesos, mientras la atención está centrada en gran medida en las consecuencias del violento asalto de la semana pasada al Capitolio.

Según el conteo realizado por la Universidad Johns Hopkins, el número total de muertos por COVID-19 en el país ya superó los 380.000 y se acerca rápidamente al número de estadounidenses muertos en la Segunda Guerra Mundial, de unos 407.000. Las infecciones han superado la cifra de 22,8 millones.


Mientras el país enfrenta una crisis política y está al borde de las amenazas de más violencia por parte de extremistas de extrema derecha, Estados Unidos registró 4.327 muertes el martes, según el recuento de Johns Hopkins. Arizona y California se encuentran entre los estados más afectados.

La cifra diaria está sujeta a revisión, pero las muertes han aumentado considerablemente en los últimos dos meses y medio. El país se encuentra ahora en la fase más letal del brote hasta ahora, incluso en plena campaña de vacunación. En promedio, se están registrando casi 250.000 contagios por día.

Más de 9,3 millones de estadounidenses han recibido su primera inyección de la vacuna, o menos del 3% de la población, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Eso está muy por debajo de los que, según los expertos, necesitarán vacunarse para vencer el rebrote.

Vacuna sin bajar del auto

El esfuerzo se está acelerando en todo el país. Se han abierto sitios de vacunación masivos en los estadios y otros lugares, lo que permite a las personas recibir sus vacunas desde sus automóviles.

Muchos estados están agilizando el proceso, dando vacunas a otros sectores de la población y en algunas localidades, ofreciéndolas los siete días de la semana, las 24 horas del día.

Arizona, que tiene la mayor tasa de diagnósticos de COVID-19 en Estados Unidos, aplica vacunas las 24 horas del día, a partir del lunes en quioscos viales cerca del estadio en Phoenix donde juegan los Cardinales de Arizona. Allí pueden acudir todos los que sean mayores de 75 años, maestros, policías y bomberos.

En Dallas, las autoridades planean inaugurar un centro de vacunación en los predios de la Texas State Fair. En Houston, unas 4.000 personas fueron vacunadas el sábado en Minute Maid Park, donde juegan los Astros de Houston.

En Detroit, las autoridades convirtieron el centro de convenciones TCF en un centro de vacunaciones y estiman que habrá unas 20.000 vacunaciones en el mes entrante para todos los que sean mayores de 75 años. Luego allí se ofrecerá la inoculación a choferes de autobús y policías, y luego a los que son considerados empleados esenciales.