En vísperas del primer aniversario de su papado, la atención mediática que ha recibido Francisco es comparable a la de Hillary Clinton o Nelson Mandela. Pero él lo considera “ofensivo”.

“El Papa es un hombre que se ríe, llora, duerme en calma y tiene amigos, como todo el mundo. Una persona normal”, expresó Francisco en una entrevista publicada ayer por el diario italiano Corriere della Sera.

El Sumo Pontífice asegura que se siente incómodo con tanta idolatría a raíz de su liderazgo en la Iglesia, como si fuera Superman o una estrella. 

Agrega que, a pesar de vivir lejos de Argentina, no la extraña. Y afirma que no pretende regresar a América Latina hasta el 2016, pues viajó el año pasado a Rio de Janeiro. Ahora debe visitar Tierra Santa, Asia y África.