"El reto más importante sería hacer realidad su deseo de gobernar una Iglesia ‘pobre, para los pobres’"

Ignacio Pérez del Viso

Facultad de Teología de San Miguel (Buenos Aires)

Por romper los esquemas, la prensa internacional considera al argentino José Mario Bergoglio como el “Papa del pueblo” o el “Papa amigo”.

Pero al acercarse tanto a los fieles, Francisco también despertó oposición en un sector más conservador de la Iglesia Católica, advierte a Reporte Indigo Gonzalo Balderas, profesor del Departamento de Ciencias Religiosas de la Universidad Iberoamericana. 

“Creo que los obispos son muy clericales, muy autoritarios, muy dogmáticos, y entonces este tipo de obispos no está en sintonía con el Papa, porque el Papa es fraterno, el Papa no es dogmático, el Papa es un hombre libre”, expresa el teólogo.

“Los obispos están acostumbrados como a ser príncipes eclesiásticos y muchos de ellos han de tener dificultades con un Papa que es más hermano que rey”, añade.

El académico considera que algunos sacerdotes se habían acostumbrado a un estilo de vida sobrio, distante y que predicaba a un Dios más severo.

“Las jerarquías que ven más, como a veces dicen nuestros fieles, por un Dios castigador, pues esos se sentirán más incómodos, porque es más cómodo hablar de un Dios que castiga que hablar de un Dios que ama”, indica.

El profesor subraya que un claro ejemplo son los sacerdotes mexicanos, quienes son ajenos a los problemas del pueblo y deberían seguir el ejemplo de Francisco.

“Que el Papa Francisco sea un modelo para los obispos de México, que están como muy callados, muy fuera de la realidad, muy fuera de lo que nos está ocurriendo en este país que tanto ha sufrido en los últimos años”, apunta.

Aseguran que hay sintonía

Pese a estas observaciones, sacerdotes como el mexicano Cristian Mendoza Ovando, quien vive en Roma, afirman que en la Iglesia la aceptación de Francisco es rotunda.

“Sería difícil pensar que dentro de la Iglesia hubiera personas que no estén en sintonía con lo que dice el Papa, sobre todo porque el Papa lo que ha hecho -con su estilo- todo el tiempo es transmitir la doctrina de la Iglesia”, asevera en entrevista con Reporte Indigo. 

Aunque el profesor Balderas considera que los sacerdotes ordenados por Juan Pablo II y Benedicto XVI podrían obstaculizar el trabajo de Francisco, Mendoza señala que la herencia de estos Pontífices son claves en el éxito del argentino.

“En Roma, se aprecian los cambios del Papa dentro de un agradable clima de aceptación y cariño”, indica el sacerdote, “pero dentro de la continuidad de la figura del Pontificado en los últimos años. 

“Sin la herencia de los pontificados anteriores, Francisco no tendría ‘el éxito’ mediático de que goza hoy en día”.

En esta misma línea, el argentino Ignacio Pérez del Viso, profesor de la Facultad de Teología de San Miguel, cree que la cuestión es que el “efecto Francisco” se extiende a los demás grupos de la Iglesia Católica.

“Lo importante es la permanencia de una visión simpática del papa”, enfatiza el profesor, “como alguien muy humano y no como el soberano pontífice, allá en su cátedra. 

“Y más importante aún es que esa visión no se reduzca a la persona de Bergoglio sino que se extienda al conjunto de la Iglesia”.