"Es un caos absolutamente desastroso. Nunca he visto nada como esto en mi vida"

Michael Nutter

Alcalde de Filadelfia

El fantasma del tren de primera clase Congressional Limited, que en 1943 se descarriló matando a 79 personas, reapareció ayer en Filadelfia. 

La curva donde colisionó el tren 188 de Amtrak este martes por la noche está a pocos kilómetros de donde se produjo este accidente ferroviario, uno de los más mortíferos en Estados Unidos.

Esta zona, en donde siete personas murieron y más de 200 resultaron heridas, se conoce como Frankford Junction, y hoy es escenario del completo caos.

La diferencia es que la tragedia más reciente pudo prevenirse.

Y es que pese a presiones del Congreso y reguladores de seguridad, Amtrak no ha instalado a lo largo de esa sección de la vía el sistema Positive Train Control, una tecnología que usa GPS, radio y computadoras para prevenir que trenes superen el límite de velocidad, dijo la agencia ferroviaria.

“Basados en lo que sabemos ahora, pensamos que si el sistema hubiese estado instalado en esa sección de la vía, este accidente no habría ocurrido”, reconoció Robert Sumwalt, de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte. 

Por su parte, investigadores federales explicaron que el tren iba a 170 kilómetros por hora antes de salirse de la vía, lo doble de lo permitido en la curva.

El maquinista aplicó los frenos de emergencia momentos antes del accidente, pero eso apenas desaceleró el tren a 64 kilómetros para cuando la caja negra de la locomotora dejó de grabar, detalló Sumwalt.

Servicio suspendido

El tren, con 238 pasajeros y cinco tripulantes, procedía  de Washington y se dirigía hacia Nueva York antes de volcar.

Luego del accidente, todo el tráfico ferroviario en el atareado corredor Nordeste entre Nueva York y Filadelfia quedó suspendido.

“Es una escena devastadora aquí”, sentenció el alcalde de Filadelfia Michael Nutter.