El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, anunció ayer su renuncia y convocó a elecciones anticipadas, que muy probablemente se realizarán el mes próximo, en un intento de obtener un nuevo mandato más fuerte que le permita implementar un programa de rescate de tres años que provocó una rebelión dentro de su partido de extracción izquierdista.

En un discurso televisado a la nación, Tsipras dijo que su gobierno había conseguido el mejor acuerdo posible para el país cuando pactó un programa de rescate otorgado por otros países de la eurozona, por un total de 86 mil millones de euros.

El giro radical de política con la aceptación de las condiciones demandadas por los acreedores internacionales –reducción del gasto público y aumento de impuestos– causó indignación entre la línea dura de su partido, Syriza.

El primer ministro ha dicho que la aceptación de los términos era la única manera de asegurarse de que el país permaneciera en la zona euro, lo que según las encuestas de opinión es lo que la gran mayoría de la población quiere.

‘Obligado’ a dimitir

Con las finanzas del país ya respaldadas, Tsipras dijo que se sentía obligado a dejar que el pueblo griego evalúe su trabajo.

“Ahora que este ciclo difícil ha terminado… siento la profunda obligación moral y política de dejar a su juicio todo lo que he hecho, tanto lo bueno como lo malo, los logros y las omisiones”, dijo en el discurso. 

(Fuente: AP)