Un trasplante de pulmón podría ser la única salvación para pacientes que presentan daños pulmonares irreversibles tras haber padecido COVID-19, reveló un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine.

Pese a una terapia médica óptima, algunos pacientes con COVID-19 severo desarrollan una lesión pulmonar irreversible, dice el estudio titulado “Transplante de pulmón para pacientes con COVID-19 severo”.

Un transplante de pulmón puede ser la única opción para salvar la vida de quienes no pueden ser separados de la ventilación mecánica o del soporte vital extracorpóreo.

Tras realizar transplantes de pulmón a tres pacientes que presentaron fallas respiratorias por COVID-19, el estudio arrojó que no se detectó el virus SARS-CoV-2 en los pulmones que les fueron extirpados.

Sin embargo, desarrollan fibrosis pulmonar, por lo que su única alternativa para salvar la vida fue retirar los órganos para colocar otros.

Según el estudio, los pulmones extirpados y dañados por la COVID-19 podrían recuperarse con el tiempo.


“El transplante de pulmón puede ser potencialmente un tratamiento que salve la vida de pacientes con fallas respiratorias asociadas a COVID-19. Además, el pulmón nativo podría recuperarse, dando lugar a resultados a largo plazo preferibles a los del transplante”.

Una de las pacientes que participó en el estudio, fue una mujer latinoamericana de 28 años con hipoxemia severa, a quien intubaron de emergencia por COVID-19.

Luego del transplante, la mujer despertó sin dificultades respiratorias ni inestabilidad hemodinámica. En las siguientes dos semanas, fue separada de la ventilación mecánica y dada de alta para su rehabilitación.


“Su estado neurocognitivo y fuerza muscular mejoraron rápidamente después del transplante de pulmón. Cerca de cinco meses después del transplante, la paciente demostró niveles de saturación de oxígeno encima de 98 por ciento”.

El transplante de pulmón, recomiendan los científicos, debe realizarse en ambos pulmones y después de cuatro a seis semanas de ventilación, pues es el tiempo suficiente que debe transcurrir para que ocurra una recuperación pulmonar espontánea.

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