Los cañones enmudecerán, las armas pesadas serán retiradas del frente y Ucrania permitirá una autonomía amplia en el este del país para retomar control de sus fronteras con Rusia hacia fines de este año, todo ello si se cumple un acuerdo de paz forjado ayer en una reunión maratónica de 16 horas entre Ucrania, Rusia, Francia y Alemania.

Sin embargo, el pacto contiene numerosas disposiciones que podrían descarrilarlo. Al anunciar el plan, Ucrania y Rusia disintieron en lo que habían convenido exactamente. 

El presidente ruso Vladimir Putin dijo a la prensa que el acuerdo dispone un cese de fuego a partir del domingo por la noche. También un estatus especial para las regiones separatistas y disposiciones para discutir las preocupaciones fronterizas y cuestiones humanitarias.

Por su parte, el presidente ucraniano Petro Poroshenko dijo que no había ninguna resolución sobre autonomía ni federalización para el oriente de Ucrania.

El acuerdo requiere que el Parlamento ucraniano conceda amplios poderes a las regiones orientales como condición para restablecer el pleno control de Ucrania sobre las zonas fronterizas con Rusia, requisito que seguramente suscitará un acalorado debate en Kiev.

Dice una cosa, hace otra

Mientras Putin hablaba con los otros líderes en Minsk, Bielorrusia, sobre su intento de lograr la paz, un vocero del Ejército de Ucrania dijo ayer que unos 50 tanques, 40 sistemas de misiles y 40 vehículos blindados cruzaron por la noche a la zona ucraniana de Luhansks –controlada por los separatistas– desde Rusia. (Con información de AP). 

Más de 5 mil 300 personas han muerto desde abril en la lucha en el este de Ucrania entre las fuerzas del Gobierno y los separatistas apoyados por Rusia.