Panmunjom, localidad fronteriza, fue la sede para las discusiones que pueden servir de cimiento para la paz entre Corea del Norte y Corea del Sur. 

“Se trata del encuentro de más alto nivel entre Pyongyang y Seúl en seis años, con influyentes consejeros representando a cada nación”, informó ayer BBC Mundo.

Según Kim Kyou-hyun, responsable del consejo de seguridad nacional de Corea del Sur, su país acude a la reunión “con la mente abierta para estudiar las posibilidades de abrir un nuevo capítulo en la península coreana”, aunque no confirmó si el programa nuclear del Norte forma parte de las discusiones. 

“Aunque se desconocen los temas que están sobre la mesa, la reunión, que se celebra en la localidad fronteriza de Panmunjom, abordará ‘temas importantes’ como el programa para reunir a las familias separadas por la guerra de Corea (1950-1953), indicó el martes el ministerio surcoreano de Unificación”, publicó ayer El Economista. 

“Este programa, suspendido desde hace más de tres años, tiene el objetivo de reunir durante algunos días a padres e hijos, hermanos y hermanas que estaban en lados distintos de la frontera cuando terminó la guerra”, agregó. 

Y a pesar de que no han trascendido detalles de lo hablado en el encuentro, “se esperaba que Pyongyang reclamara la suspensión de las maniobras militares entre el Sur y Estados Unidos, que considera un ensayo de invasión, la reanudación de un lucrativo proyecto turístico conjunto con el Sur en territorio norcoreano, y el incremento de la ayuda humanitaria”, aseveró El País el pasado 12 de febrero.