https://www.youtube.com/watch?v=Zekj_4uhH70

El año pasado el presidente Vladimir Putin estableció de manera tajante que su país rechazaba la homosexualidad. 

Con una ley que prohibe cualquier “propaganda” a favor de las relaciones no tradicionales que pueda llegar a manos de los niños, el Gobierno apoyó la idea del mandatario, quien equipara la homosexualidad con la pedofilia. Esto desató reacciones en su contra, incluyendo intentos de países occidentales como Estados Unidos y Alemania de boicotear los juegos.

El inicio del despliegue de banderas multicolores alrededor del mundo lo marcó la Olimpiada de Invierno en Sochi. El comité organizador pidió a los atletas que no realizaran “ningún tipo de demostración política, religiosa o propaganda racial (…) dentro de los sitios olímpicos”. 

Y aunque el mandatario ruso aseguró que los gays eran bienvenidos a Sochi, pidió que “dejaran a los niños tranquilos”. 

“La política discriminatoria rusa ya ha tenido numerosas consecuencias. Obama redujo el tamaño de su delegación e incluyó a una deportista abiertamente lesbiana en ella. Alemania y Francia también redujeron sus delegaciones, y algunos deportistas de distintos países anunciaron que participarían con la bandera arcoíris en señal de protesta”, informó El País el pasado viernes. 

Incluso, pese a la aparente homofobia de Putin, la inauguración de los Juegos Olímpico fue para muchos un acto contradictorio. 

“Nadie le diga a Rusia, pero la ceremonia de inauguración estuvo súper gay”, publicó The Huffington Post el pasado 7 de febrero. 

Pero el jefe de Estado del Kremlin quiere que este evento, que considera su proyecto de oro, se desenvuelva a la perfección. Por ello, pidió que “los deportes deben estar al centro del escenario durante los Juegos de Invierno, no un debate por los derechos de los gays”, informó CBC News el pasado 7 de febrero. 

Sin embargo, la atención se sigue enfocando en los derechos humanos. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió “alzar nuestras voces contra los ataques a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales o intersexuales. Debemos oponernos a los arrestos, encarcelamientos y restricciones discriminatorias que padecen”. 

Y eso es lo que ha hecho el mundo. En Rusia protestaron el viernes cuatro activistas en defensa de los derechos de los homosexuales, pero posteriormente fueron apresados por la policía local. 

“En total, la policía ha detenido a 61 personas en las distintas protestas producidas desde la inauguración de los Juegos”, publicó el blog español Ragap el pasado 8 de febrero. 

Países como Alemania y España apoyaron la lucha de los activistas en Rusia en pro de la homosexualidad. 

En Kenia también

En apoyo a Uganda, miembros de una asociación de gays y lesbianas en Kenia se reunieron alrededor de la embajada del país vecino para protestar en contra del proyecto de ley en contra de los homosexuales. 

“El proyecto de ley incluye encarcelamiento por actos homosexuales y considera una falta no reportar a personas gay a la policía”, informó BBC Mundo el pasado 17 de enero. 

Incluso se considera la posibilidad de castigar con cadena perpetua o pena de muerte a los homosexuales. 

Y aunque el mandatario ugandés Yoweri Museveni asegura que los homosexuales son “anormales” se niega a aprobar la ley porque asegura que “pueden ser rescatados mediante el crecimiento económico”. 

Esto al parecer es el inicio del exterminio, al menos en el Hemisferio Oriental, de los homosexuales… en pleno siglo 21. 

Un ‘Papa’ antigay 

Mientras Francisco pide respetar a los homosexuales, el que podría haber sido el primer Papa ‘negro’ “apoya” la exterminación de estos en ciertas culturas. 

“En muchas sociedades tradicionales de África, las relaciones entre personas del mismo sexo son consideradas tabú y por eso no son toleradas. No es solo Uganda, Nigeria también ha legislado en contra de estas relaciones”, dijo el presidente del Consejo para la Justicia y la Paz del Vaticano, cardenal Peter Turkson, a la BBC el pasado lunes. 

“Cuando alguien pregunta por qué un grupo de personas actúa de determinada manera, sería importante que la gente trate de entender”, agregó.