Las calles de Ecuador continúan, como hace una semana, repletas de manifestantes exigiendo que su presidente, Lenín Moreno, dimita de su cargo, debido a la implementación de un paquete de ajustes económicos y recortes.

Este miércoles, organizaciones indígenas se centraron en el Parque del Arbolito de Quito, lugar tradicional de movilización, en un clima de paz. “Hay que actuar con calma, ser respetuosos con nuestros dirigentes”, asumió uno de los representantes.

Sin embargo, el comportamiento dio un giro inesperado, pues en cuanto comenzaron a desfilar por las calles con destino al palacio de Carondelet, residencia presidencial, otro grupo de inconformes produjeron choques con las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con medios locales, los policías lograron contener las manifestaciones con gases lacrimógenos.

Algunas de las personas que generaron disturbios fueron convocadas por el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), a la que se unieron otros gremios laborales y estudiantiles.

“¡Viva la lucha del pueblo!”, “¡Abajo el gobierno!”, se les escuchaba decir a los inconformes con las leyes de Moreno, quien, desde su postura, aseguró que está llegando a un acuerdo con los manifestantes.

“Qué grato es anunciar que los diálogos de paz ya empiezan a dar frutos”, escribió el jefe de Estado ecuatoriano en sus redes sociales, donde también aseguró que las marchas se están llevando a cabo en son de paz, principalmente por los indígenas.

Entre las medidas anunciada por el gobierno, que generaron molestia, está la reducción de aranceles a la importación de productos informáticos y la disminución de los salarios de los contratos temporales en el sector público, así como la liberación del precio de la gasolina y la eliminación de los subsidios al combustible.

Otra de las razones que originó molestia fue que Moreno decidió trasladar la sede del gobierno a Guayaquil, justo cuando comenzaron los disturbios.

“Por mi lado quisiera dialogar con todo el pueblo, pero el señor Moreno se esconde”, afirmó un agricultor de la provincia de la Imbabura, en la sierra norte.

Moreno agradece apoyo

El presidente de Ecuador, luego de arribar a la capital del país, desde Guayaquil, agradeció el apoyo que diferentes administraciones internacionales le ofrecieron ante las manifestaciones en su contra.

Costa Rica, Honduras, Panamá, Colombia, Argentina, Uruguay, Perú, El Salvador, Estados Unidos, entre otras naciones, condenaron cualquier tipo de violencia que genere caos y disturbios en el país latino.

“La comunidad internacional respalda la democracia en Ecuador condenando cualquier injerencia que pretenda desestabilizar al gobierno. ¡Gracias por su apoyo, países hermanos!”, dijo.

El gobierno ecuatoriano fue alentado, por otra parte, por las Naciones Unidas y universidades para dialogar con los diversos grupos que protestaron.

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