Indignación e inconformidad provocó hoy la sentencia otorgada por un juez de la Audiencia Provincial de Navarra a “La Manada”, un grupo de cinco hombres que “violaron” en grupo a una joven de entonces 18 años en los Sanfermines de 2016.

El enojo de la población, específicamente de las mujeres, radica en que la condena se basó en un delito por agresión sexual y no por el de violación.

Los acusados deberán cumplir una condena de 9 años de prisión por haber cometido un delito de “abuso sexual”, además de dar una indemnización conjunta y solidaria para la víctima de 50 mil euros y poco más de mil al Servicio Navarro de Salud.

Ante la decisión del Tribunal, manifestantes y colectivos de mujeres que esperaban el fallo en las inmediaciones de la Audiencia de Navarra, han mostrado su indignación y su frustración convocando diversas marchas hoy en las ciudades de Córdoba, Málaga, Sevilla, Cádiz, Almería, Jaen, Granada y Huelva.

Al grito de “No es abuso, es violación, se reclama la condena de las autoridades de la Audiencia Provincial de Navarra, quien para los grupos de mujeres debió otorgar una condena de 25 años por violación.

Mientras tanto, la defensa de cada uno de los acusados mantuvo durante el juicio que “el caso no era más que una sesión de sexo en grupo entre jóvenes” y que en las grabaciones no se apreciaban imágenes de asco, dolor o sufrimiento por parte de la víctima.

El juicio se ha convertido en una lucha feminista por las víctimas de violación que han salido a las calles con eslóganes como “nosotras somos La Manada” y “Yo sí te creo”.