Varios cohetes fueron lanzados desde Palestina el martes contra el sur de Israel y, en respuesta, aviones israelíes atacaron blancos en la Franja de Gaza la madrugada del miércoles. 

Ha sido el mayor intercambio de fuego entre ambas partes desde que acordaron un cese del fuego en noviembre. El ataque fue el primero desde los cohetes lanzados durante la visita del presidente Obama a Israel hace dos semanas.

Aunque no se reportaron víctimas, la violencia amenaza con romper la relativa calma que ha prevalecido durante más de cuatro meses. El nuevo ministro de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, advirtió que el Estado judío no se quedará quieto si le atacan. 

Las fuerzas armadas de Israel dijeron en un comunicado que sus aviones atacaron “dos extensos sitios terroristas”.

Las autoridades palestinas afirmaron que no hubo víctimas de ningún tipo en las operaciones aéreas y que tampoco hubo reportes de daños en el norte de Gaza.

Nadie se responsabilizó de los cohetes disparados, pero Yaalon acusó a Hamás. 

Además de estos hechos, ayer hubo también protestas  en Cisjordania que se desencadenaron el martes cuando se notificó la muerte de un palestino prisionero en Israel. 

El motivo de las revueltas fue que la Autoridad Palestina acusó a Israel de haber actuado con “negligencia” en el tratamiendo del cáncer de esófago que padecía Maysara Abu Hamdiyeh.